46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.Sal. 31.5. Y habiendo dicho esto, expiró.
Publicidade
46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.Sal. 31.5. Y habiendo dicho esto, expiró.