6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta,Is. 26.20. ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.