11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidadSal. 130.8. y purificar para sí un pueblo propio,Ex. 19.5;Dt. 4.20;7.6;14.2;26.18;1 P. 2.9. celoso de buenas obras.