A parábola das dez virgens
1 Então,vd.Mt 13.24 o reino dos céus será semelhante a dez virgens que, tomando as suas Jo 18.3;At 20.8;Ap 4.5;8.10(Gr.)lâmpadas, saíram ao encontro do noivo. 2 Cinco dentre elas eram néscias, e cinco, prudentes. 3 As néscias, tomando as suas lâmpadas, não levaram azeite consigo; 4 mas as Mt 7.24;10.16;24.45prudentes levaram azeite em suas vasilhas, juntamente com as lâmpadas. 5 Tardando o noivo, toscanejaram todas e adormeceram. 6 Mas, à meia-noite, ouviu-se um grito: Eis o noivo! Saí ao seu encontro! 7 Então se levantaram todas aquelas virgens e prepararam as suas lâmpadas. 8 Disseram as néscias às prudentes: Dai-nos do vosso azeite, porque as nossas lâmpadas estão-se apagando. 9 Porém Mt 7.24;10.16;24.45as prudentes responderam: Talvez não haja bastante para nós e para vós; ide, antes, aos que o vendem e comprai-o para vós. 10 Enquanto foram comprá-lo, veio o noivo; as que estavam cp.24.42ss.apercebidas entraram com ele para cp.Lc 12.35s.as bodas, Lc 13.25; cp.Mt 7.21ss.e fechou-se a porta. 11 Depois, vieram as outras virgens e disseram: Senhor, senhor, abre-nos a porta! 12 Mas ele respondeu: Em verdade vos digo que não vos conheço. 13 Portanto, vigiai, porque não sabeis nem o dia nem a hora.
1 ENTONCES el reino de los cielos será semejante á diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron á recibir al esposo. 2 Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco fatuas. 3 Las que eran fatuas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; 4 Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lámparas. 5 Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron. 6 Y á la media noche fué oído un clamor: He aquí, el esposo viene; salid á recibirle. 7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas. 8 Y las fatuas dijeron á las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. 9 Mas las prudentes respondieron, diciendo. Porque no nos falte á nosotras y á vosotras, id antes á los que venden, y comprad para vosotras. 10 Y mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta. 11 Y después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: Señor, Señor, ábrenos. 12 Mas respondiendo él, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. 13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.