20 Eliseo dejó los bueyes, corrió detrás de Elías y le dijo:
—Déjame darle un beso a mi padre y a mi madre para despedirme, y después te seguiré.
Elías le contestó:
—Está bien, ve a despedirte. Pero recuerda lo que he hecho contigo.
21 Eliseo dejó a Elías, y fue a buscar dos toros suyos y los mató. Tomó la madera del yugo que unía a los toros, y con ella hizo fuego para asar la carne. Eliseo invitó a su gente a comer la carne asada, y luego se fue a buscar a Elías. Desde ese momento, Eliseo fue su ayudante.