5Que todo el mundo se dé cuenta de que ustedes son buenos y amables. El Señor Jesús viene pronto.
7Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.
9… Dios, que nos da su paz, estará con ustedes siempre.
23¡Que nuestro Señor Jesucristo llene de amor sus vidas!
1-51-5 (13.23—14.4) Cuando Abiam murió, lo enterraron en la Ciudad de David. Asá, su hijo, reinó en su lugar, y en esa época Dios le permitió al pueblo disfrutar de diez años de paz.Asá obedeció a Dios en todo, y mandó quitar de todas las ciudades de Judá los pequeños templos de las colinas, en los que el pueblo adoraba a dioses falsos; hizo pedazos los ídolos y las imágenes de la diosa Astarté. Además, le ordenó a toda la gente de Judá que adorara al Dios de sus antepasados y que siempre obedeciera su ley.
6,76-7 (5-6) Asá aprovechó que había paz, y le dijo al pueblo:«Dios nos ha permitido estar en paz con nuestros enemigos, pues hemos vuelto a obedecer sus mandamientos. ¡Ahora es el momento de reforzar la seguridad de nuestras ciudades! Vamos a construir murallas alrededor de ellas, y torres y puertas con buenos seguros».El pueblo estuvo de acuerdo, y logró fortalecer las ciudades con gran éxito.
1515 (14) Atacaron también los campamentos donde había ganado, y se apoderaron de muchísimas ovejas y camellos. Finalmente volvieron a Jerusalén.
1,21-2 (2-3) Oseas le dijo al pueblo:«¡Israel, Israel,tu maldad te ha hecho caer!¡Arrepiéntete y regresa a tu Dios!Llega ante él con esta oración:"Dios mío,tú eres bueno;¡perdona nuestros pecadosy acepta nuestras alabanzas!
44 (5) Dios les dijo a los israelitas:«Ya mi enojo se ha calmado.Ahora voy a mostrarles cuánto los amoy no volverán a ser rebeldes.
77 (8) Todos vivirán en pazbajo la sombra de su árbol;volverán a cultivar sus campos,verán florecer sus viñasy disfrutarán del aroma del monte Líbano.
88 (9) »Israelitas,dejen ya esos ídolos inútiles.¡Yo seré quien los cuidey quien escuche sus oraciones!Yo les daré sombra como un pino,y en mí encontrarán bienestar».
1Queridos hermanos y hermanas de la iglesia de Tesalónica:Nosotros, Pablo, Silvano y Timoteo, los saludamos a ustedes, que pertenecen a Dios Padre y al Señor Jesucristo.Deseamos de todo corazón que Dios los llene de su amor y les dé su paz.
2,3Siempre damos gracias a Dios nuestro Padre, y en nuestras oraciones le pedimos que los ayude. Sabemos bien que, en todo lo que hacen, ustedes demuestran su confianza en Dios y su amor por él. Y aun cuando sufren, se mantienen firmes, esperando la salvación que nuestro Señor Jesucristo les dará.
5Cuando les anunciamos la buena noticia, no lo hicimos solo con palabras. Al contrario, cuando estuvimos entre ustedes dejamos bien claro que tenemos el poder de Dios, y que el Espíritu Santo actúa por medio de nosotros, para el bien de ustedes.
10Ellos saben que ustedes esperan que Jesucristo regrese del cielo. Dios hizo que él resucitara para salvarnos del castigo que él dará a los pecadores en el día del juicio.
1Dios ayudó a David para que lograra la paz con sus enemigos, y pudiera vivir tranquilo en su palacio.
10"También a mi pueblo Israel le he dado un lugar donde pueda vivir en paz. Nadie volverá a molestarlos ni a hacerles daño,
11como cuando los gobernaban los jueces. Tú, por tu parte, vivirás en paz con tus enemigos. Además, yo haré que de tus descendientes salgan los reyes de Israel.
25»Mi Dios, yo te pido que le cumplas a mis descendientes estas promesas que nos acabas de hacer.
14Cristo nos ha dado la paz. Por medio de su sacrificio en la cruz, Cristo ha puesto fin al odio que, como una barrera, separaba a los judíos de los que no son judíos, y de dos pueblos ha hecho uno solo.
15Cristo ha puesto fin a los mandatos y reglas de la ley, y por medio de sí mismo ha creado, con los dos grupos, un solo pueblo amigo.
16… solo pueblo que viviera en paz con Dios.
17Cristo vino y anunció las buenas noticias de paz a todos, tanto a ustedes, que no son judíos y estaban lejos de Dios, como a los que son judíos y estaban cerca de él.
3Les pido a Dios el Padre y a su Hijo Jesucristo que sean buenos con ustedes, que los traten con mucho amor, y que les den su paz. ¡Que hagan que en ustedes abunden la verdad y el amor!
5Ahora les pido que nos amemos los unos a los otros. Este mandamiento no es nuevo: es el mismo que se nos dio desde el principio.
1,2Queridos hermanos y hermanas de la iglesia en Tesalónica:Nosotros, Pablo, Silvano y Timoteo, los saludamos a ustedes, que pertenecen a Dios nuestro Padre y al Señor Jesucristo, a quienes les pido de todo corazón les den su amor y su paz.
8castigará a los que no obedecen su mensaje ni quieren reconocerlo,
9y los destruirá para siempre. Los echará lejos de su presencia, donde no podrán compartir su gloria y su poder.
10Esto sucederá cuando el Señor Jesucristo vuelva, para que todo su pueblo elegido lo alabe y admire. Y ustedes son parte de ese pueblo, pues han creído en el mensaje que les dimos.
6Y cuando dejan de ayunar,comen pensando solo en ustedes.
7Esto que ahora les digoya lo dije hace mucho tiempopor medio de los profetas,cuando aún estaban habitadasJerusalén y las ciudades vecinas,cuando aún se vivía en pazen el desierto y en la llanura"».
8,9El Dios todopoderoso también me dio este mensaje:«Ustedes deben tratar a los demáscon justicia, amor y compasión.
11,12»En el pasado, puse mi espíritu en los profetas para que ellos les comunicaran mis mensajes. Pero ustedes siempre han sido tercos; en vez de obedecerme, me abandonaron y no me hicieron caso. Por eso me enojé y les dije:
1Por eso, mientras siga en pie la promesa de descansar con Dios, debemos tener cuidado. Sería una lástima que alguno de ustedes no pudiera recibir de Dios ese descanso.
3Nosotros, en cambio, los que sí hemos creído en la buena noticia, disfrutaremos de la paz y de la tranquilidad que Dios nos ha prometido. Pero a los que no creyeron, Dios les dijo:«Por eso, ya enojado decidí:"No voy a permitirlesentrar en la tierra prometida,donde los haré descansar."»Dios dijo esto, refiriéndose a su descanso cuando terminó de crear el mundo.
8… los israelitas descansaran realmente en paz y tranquilidad, Dios no habría …
14Jesús es el Hijo de Dios, y es nuestro gran Jefe de sacerdotes, que ha subido al cielo. Por eso debemos seguir confiando en él.
8Mientras dure su promesa, deberá mantenerse puro.
14y presentarme las siguientes ofrendas: un cordero de un año que no tenga defectos, el cual presentará como una ofrenda que se quema por completo, una oveja de un año que no tenga ningún defecto, para perdón de su pecado, y por último, un carnero que no tenga ningún defecto, para que el nazireo vuelva a estar en paz conmigo.
3le gritaron:—¿Qué hacen aquí esos israelitas?Y Aquís les contestó:—Vienen con David, el que era ayudante de Saúl, el rey de Israel. David se apartó de Saúl, y hace ya más de un año que está conmigo. Desde entonces ha sido muy fiel. No tengo nada que decir en su contra.
7Así que regresa en paz, y no hagas enojar a los jefes del ejército.
10»Yo te agradecería que mañana temprano, en cuanto salga el sol, tú y tus hombres regresen a la ciudad que les di.
1Bien sabemos que en este mundo vivimos como en una tienda de campaña, que un día será destruida. Pero en el cielo tenemos una casa permanente, construida por Dios y no por seres humanos.
6Por eso estamos siempre alegres. Sabemos que, mientras vivamos en este cuerpo, estaremos lejos del Señor.
20Cristo nos envió para que hablemos de parte suya, y Dios mismo les ruega a ustedes que escuchen nuestro mensaje. Por eso, de parte de Cristo les pedimos: hagan las paces con Dios.
9que tendría un hijo amante de la paz, y que no tendría problemas con sus enemigos, sino que durante todo su reinado Israel viviría en paz y tranquilidad. Por eso tu nombre es Salomón.22.9 El nombre Salomón está relacionado con la palabra hebrea shalom, que significa paz.
10»Dios me dijo que a ti sí te permitiría construir el templo. Él será como un padre para ti, y te tratará como a un hijo; hará que tu reino en Israel sea firme y permanezca para siempre.
18Les dijo:«Dios los ha ayudado y les ha permitido vivir en paz en todo el país; él me ha permitido tener bajo mi dominio a todos los habitantes de este país, y ahora ellos están bajo el dominio de Dios y de su pueblo.
8Pero nosotros no vivimos en la oscuridad, sino en la luz. Por eso debemos mantenernos alerta, y confiar en Dios y amar a toda persona. ¡Nuestra confianza y nuestro amor nos pueden proteger del pecado como una armadura! Y si no dudamos nunca de nuestra salvación, esa seguridad nos protegerá como un casco.
13Por eso, trátenlos con respeto y amor por todo lo que hacen, y vivan en paz los unos con los otros.
16Estén siempre contentos.
23Que el Dios de paz los mantenga completamente dedicados a su servicio. Que los conserve sin pecado hasta que vuelva nuestro Señor Jesucristo, para que ni el espíritu ni el alma, ni el cuerpo de ustedes sean hallados culpables delante de Dios.
11 (1b) Los que confían en Diosson como el monte Sión,que nadie puede moverlo.¡Permanecerán para siempre!
2Las montañas protegen a Jerusalén,y Dios protege a Israelahora y siempre.
4,5Dios mío,trata bien a la gente de buen corazónpero deja que sean destruidos,junto con los malhechores,los que prefieren hacer lo malo.¡Que haya paz en Israel!
1Del líder y encargado de la iglesia a mi querido amigo Gayo:
11Amado hermano Gayo, no sigas el ejemplo de los que hacen el mal, sino el ejemplo de los buenos. El que hace lo bueno es parte de la familia de Dios, pero el que hace lo malo nunca ha visto a Dios.
15Que Dios te bendiga con su paz.Los amigos que están conmigo te mandan saludos. Saluda a cada uno de mis amigos que están contigo.
11Eso es todo, queridos hermanos. Me despido de ustedes pidiéndoles que estén alegres. Traten de ser mejores. Háganme caso. Pónganse de acuerdo unos con otros y vivan tranquilos. Y el Dios que nos ama y nos da paz, estará con ustedes.
12Salúdense unos a otros con un beso de hermanos. Todos en la iglesia les mandan saludos.
13¡Que el Señor Jesucristo los bendiga!¡Que Dios les muestre su amor!¡Que el Espíritu Santo los acompañe siempre!