8por lo que Abram le dijo a Lot:«Tú y yo no debemos pelearnos, ni tampoco mis pastores y tus pastores, pues somos parientes.
10Lot miró a su alrededor y vio que en el valle del río Jordán nunca faltaba agua. Y es que antes de que Dios destruyera las ciudades de Sodoma y Gomorra, todo ese valle hasta Sóar era tan hermoso como el jardín de Edén y tan fértil como la tierra de Egipto.
15Voy a darte toda la tierra que alcances a ver. Para siempre será tuya y de tus descendientes.
17Anda, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho, porque yo te la estoy entregando».