6»Dios mío,con tu gran poder destruiste al enemigo,
13»Tanto amas a tu puebloque con tu fuerza lo has salvadoy ahora lo vas guiandoal lugar donde has decidido vivir.
17Dios mío,tú nos llevarás a la montañaque elegiste para ti,y allí nos harás vivir para siempre.¡Tú mismo la hiciste!¡Tú mismo preparaste allí tu casa!
4Pero Dios, nuestro salvador, nos mostró que él es bueno, y que ama a todo el mundo,
5y nos salvó. Pero no lo hizo porque nosotros hubiéramos hecho algo bueno, sino porque nos ama y quiso ayudarnos. Por medio del poder del Espíritu Santo nos salvó, nos purificó de todos nuestros pecados, y nos dio nueva vida. ¡Fue como si hubiéramos nacido de nuevo!
6Gracias a Jesucristo, nuestro salvador, Dios nos dio el Espíritu Santo.
10Por eso nos esforzamos tanto, pues confiamos firmemente en Dios. Él vive para siempre y es el Salvador de todos, especialmente de los que confían en él.
14No dejes de usar las capacidades especiales que Dios te dio cuando los líderes de la iglesia pusieron sus manos sobre tu cabeza. El Espíritu Santo habló con ellos y les ordenó hacerlo.
16Timoteo, compórtate como es debido, y ten cuidado de lo que enseñas. Sigue haciendo esto, y no solo te salvarás a ti mismo, sino que también salvarás a los que te escuchen.
5’A los que triunfen sobre las dificultades y mantengan su confianza en mí, los vestiré con ropas blancas, y no borraré sus nombres del libro de la vida.3.5 En el libro de la vida están escritos los nombres de todos los que vivirán para siempre con Dios. Y los reconoceré delante de mi Padre y de los ángeles que le sirven.
10’Todos en el mundo tendrán dificultades y sufrimientos. Pero a ti te protegeré, porque tú me obedeciste cuando te ordené que no dejaras de confiar en mí.
11Pronto regresaré. Sigue creyendo fielmente en mí, y así nadie te quitará tu premio.
6Sufrimos para que ustedes puedan ser consolados y reciban la salvación. Dios nos ayuda para que nosotros podamos consolarlos a ustedes. Así ustedes podrán soportar con paciencia las dificultades y sufrimientos que también nosotros afrontamos.
21de ser liberada de su destrucción. Tiene la esperanza de compartir la maravillosa libertad de los hijos de Dios.
24Dios nos salvó porque tenemos la confianza de que así sucederá. Pero esperar lo que ya se está viendo no es esperanza, pues ¿quién sigue esperando algo que ya tiene?
35¿Quién podrá separarnos del amor de Jesucristo? Nada ni nadie. Ni los problemas, ni los sufrimientos, ni las dificultades. Tampoco podrán hacerlo el hambre ni el frío, ni los peligros ni la muerte.
2Recuerden el mensaje que los profetas de Dios nos dieron hace mucho tiempo. No olviden el mandamiento que nos dio nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y que los apóstoles les enseñaron a ustedes.
15Recuerden que nuestro Señor Jesucristo nos trata con paciencia, para que podamos ser salvos. Ya nuestro querido compañero Pablo les ha escrito acerca de esto, y fue Dios mismo quien se lo explicó.
18Mejor dejen que el amor y el conocimiento, que nos da nuestro Señor y Salvador Jesucristo, los ayuden a ser cada vez mejores cristianos.¡Alabemos a Jesucristo ahora y siempre! Amén.
6Pero Cristo, que es el Hijo de Dios, es obediente y ayuda a este pueblo de Dios, que somos nosotros. Y nosotros somos parte de ese pueblo, si seguimos creyendo firmemente y con alegría en la salvación que recibiremos.
11… descanso para referirse a la salvación que Dios ofrece por medio …
10Pedro, Santiago y Juan guardaron el secreto, pero se preguntaban qué significaba aquello de resucitar.
49»Dios va a purificar a todos como cuando purificamos las cosas con la sal o con el fuego.
50La sal es buena. Pero si deja de estar salada, ¿cómo podrán ustedes devolverle su sabor? Por eso, sean buenos como la sal: hagan el bien y vivan en paz con todos.
3,4Los verdaderos circuncidados somos nosotros, los que guiados por el Espíritu adoramos a Dios y estamos orgullosos de pertenecer a Jesucristo. Nosotros no creemos que podamos hacer nada para salvarnos. Si la salvación dependiera de la circuncisión, yo podría sentirme más orgulloso que cualquiera:
1Cuando nuestro Señor Jesucristo regrese, nosotros nos reuniremos con él. Por eso, les rogamos, hermanos,
13Pero nosotros siempre debemos darle gracias a Dios por ustedes. Dios los ama, y los eligió desde un principio para que se salvaran del castigo. Los eligió por medio del Espíritu que los separó para él, y porque ustedes aceptaron la buena noticia.
16Dios nuestro Padre es bueno; por eso nos ha amado, y nos ha dado el consuelo eterno y la seguridad de que seremos salvos. A él y a nuestro Señor Jesucristo les pido
14¡Esa conducta iba en contra del verdadero mensaje de la buena noticia! Por eso, hablé con Pedro delante de todos los miembros de la iglesia de Antioquía, y le dije: «Tú, que eres judío, has estado viviendo como si no lo fueras. ¿Por qué, entonces, quieres obligar a los que no son judíos a vivir como si lo fueran?»
16La tierra te darálo mejor de sus frutos,y siempre podrás contarcon la bendición de Dios.»Tú eres el favoritodel Dios que se apareció en la zarza.
28»Ya puedes vivir confiado,y gozar de tranquilidad.Nunca te faltará pan ni vino,pues Dios regará tus campos.
29¡Dichoso tú, Israel,pues Dios te ha rescatado!Dios te protege y te ayuda.¡No podrías tener mejor defensa!¡Tú humillarás a tus enemigos,y los pondrás bajo tus pies!»