1Ya estoy dentro de mi jardín,amada mía;y encuentro en él bálsamo y mirra.Allí pruebo la miel de mi panal,y bebo vino y leche.¡Vamos, amigos,coman y beban!¡Queden saciados de amor!
6Al oír la voz de mi amado,sentí que me moría.Le abrí la puerta,pero él se había marchado;¡ya no estaba allí!Me dispuse a seguirlo:lo busqué y no lo encontré;lo llamé y no me respondió.
8… ¡Que me estoy muriendo de amor!
9¿Qué tiene de especial tu amado,mujer bella entre las bellas?¿En qué es diferente tu amadodel resto de los hombres,que nos pides tales promesas?
10Tan elegante es mi amado,y tan rosada es su piel,que entre diez mil hombreses fácil reconocerlo.
8,9El Dios todopoderoso también me dio este mensaje:«Ustedes deben tratar a los demáscon justicia, amor y compasión.
11,12»En el pasado, puse mi espíritu en los profetas para que ellos les comunicaran mis mensajes. Pero ustedes siempre han sido tercos; en vez de obedecerme, me abandonaron y no me hicieron caso. Por eso me enojé y les dije:
1 versículo omitido (12)
13"Como ustedes no me hicieron caso cuando yo los llamé, tampoco yo les haré caso cuando me llamen. Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así lo haré".
10No dejaré que vuelvan a escucharse los gritos de alegría y de entusiasmo, ni las serenatas de los novios, ni se oirá ruido en las calles, ni se verá luz en las casas.
14Por eso, la bendición que Dios prometió darle a Abraham es también para los que no son judíos. Así que, si confiamos en Cristo, recibiremos el Espíritu que Dios nos ha prometido.
18Porque si Dios diera lo que prometió solo a quien obedece la ley, entonces ya no lo daría para cumplir su promesa. Pero lo cierto es que, cuando Dios le aseguró a Abraham que le daría lo prometido, no le pidió nada a cambio.
6Por eso estamos siempre alegres. Sabemos que, mientras vivamos en este cuerpo, estaremos lejos del Señor.
11Nosotros sabemos que hay que obedecer y adorar a Dios. Por eso tratamos de convencer a los demás para que crean en él. Dios nos conoce muy bien, y espero que también ustedes nos conozcan.
14El amor de Cristo domina nuestras vidas. Sabemos que él murió por todos y que, por lo tanto, todos hemos muerto.
1,2Cada día David tenía más y más poder, pues el Dios todopoderoso lo ayudaba. David sabía que Dios le había dado ese poder, y que lo había hecho rey de Israel por amor a su pueblo.Hiram, el rey de Tiro, envió gente que sabía construir con madera y piedra. Con ellos envió madera para que le hicieran a David un palacio en Jerusalén.
3,43-4 (4-5) »Desde antes de nacerJacob, el antepasado de ustedes,engañó a su hermano;y cuando llegó a ser hombreDios se le apareció en Betel.Allí Jacob luchó con un ángel,¡y consiguió vencerlo!Luego, con lágrimas en los ojos,le pidió a Dios que lo perdonara,y Dios lo perdonó.
1 versículo omitido (4)
55 (6) »¡Nuestro Dioses el Dios todopoderoso!
66 (7) Por eso, israelitas,pídanle a Dios que los perdone,actúen con amor y con justicia,y confíen siempre en su Dios».
11cuando oyó que Dios lo llamaba desde el cielo. Abraham respondió,
15Por segunda vez Dios llamó a Abraham desde el cielo,
20-23Algún tiempo después, alguien fue a decirle a Abraham: «Tu cuñada Milcá y tu hermano Nahor ya tienen ocho hijos».Estos son sus nombres:Us,Buz,Quemuel,Quésed,Hazó,Pildás,Idlaf,Betuel.Us fue el primero de todos. Quemuel fue el padre de Aram, y Betuel fue el padre de Rebeca.
35¿Quién podrá separarnos del amor de Jesucristo? Nada ni nadie. Ni los problemas, ni los sufrimientos, ni las dificultades. Tampoco podrán hacerlo el hambre ni el frío, ni los peligros ni la muerte.
38Yo estoy seguro de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la vida ni la muerte, ni los ángeles ni los espíritus, ni lo presente ni lo futuro,
39ni los poderes del cielo ni los del infierno, ni nada de lo creado por Dios. ¡Nada, absolutamente nada, podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado por medio de nuestro Señor Jesucristo!
4Pero Dios es muy compasivo, y su amor por nosotros es inmenso.
5… Nos hemos salvado gracias al amor de Dios.
7… la bondad y el gran amor con que nos amó por …
8Ustedes han sido salvados porque aceptaron el amor de Dios. Ninguno de ustedes se ganó la salvación, sino que Dios se la regaló.
10Nosotros somos creación de Dios. Por nuestra unión con Jesucristo, nos creó para que vivamos haciendo el bien, lo cual Dios ya había planeado desde antes.
16»Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna.
29»En una boda, el que se casa es el novio, y el mejor amigo del novio se llena de alegría con solo escuchar su voz. Así de alegre estoy ahora, porque el Mesías está aquí.
35»Dios, el Padre, ama al Hijo, y le ha dado poder sobre todo el universo.
4Los que quieren que Dios los acepte por obedecer la ley, rechazan el amor de Dios y dejan de estar unidos a Cristo.
13Hermanos, Dios los llamó a ustedes a ser libres, pero no usen esa libertad como pretexto para hacer lo malo. Al contrario, ayúdense por amor los unos a los otros.
14Porque toda la ley de Dios se resume en un solo mandamiento: «Cada uno debe amar a su prójimo, como se ama a sí mismo.»
23ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto.