20Y yo les contestaba:—Se trata de un mensaje que Dios me dio.
25,26"Ezequiel, yo les quitaré el templo del que están orgullosos, y al que tanto quieren y admiran; y también les arrebataré a sus hijos y a sus hijas. Cuando eso suceda, uno de los que queden con vida vendrá a darte la noticia. Entonces tú
77 (8) Cuando estabas angustiado,me llamaste y te libré;te respondí desde la oscura nubedonde estaba yo escondido;junto al manantial de Meribápuse a prueba tu fe.
1010 (11) Yo soy tu Dios;yo te saqué de Egipto.Dime qué quieres comer,y te lo daré de sobra.
1111 (12) »Pero mi pueblo Israelno quiso prestarme atención.
1313 (14) »¡Cómo me gustaríaque mi pueblo me escuchara!¡Cómo quisiera que Israelhiciera lo que yo quiero!
12,13»Si la persona a quien le prestan es pobre, y lo único que puede dar como garantía es su capa, acéptenla pero no se queden con ella toda la noche. Entréguenla a su dueño al anochecer, para que al dormir tenga con qué cubrirse. Así el dueño les estará agradecido, y pedirá a Dios que les dé su bendición. Y Dios verá que ustedes son buenos, y los bendecirá.
17»No maltraten a los refugiados ni a los huérfanos.»Si le prestan algo a una viuda, no le pidan la ropa como garantía de pago.
18»Jamás olviden que también ustedes fueron esclavos en Egipto, y que su Dios los rescató. Por eso les ordeno seguir estas instrucciones.
5Pablo contestó:—Amigos, yo no sabía que él era el jefe de los sacerdotes. La Biblia dice que no debemos hablar mal del jefe de nuestro pueblo.
19El jefe tomó de la mano al muchacho y lo llevó a un lugar aparte. Allí le preguntó:—¿Qué vienes a decirme?
22El jefe despidió al muchacho y le ordenó:—No le digas a nadie lo que me has dicho.
23,24El jefe de los guardias llamó a dos de sus capitanes y les dio esta orden: «Preparen a doscientos soldados que vayan a pie, setenta soldados que vayan a caballo, y doscientos soldados con lanzas. Preparen también un caballo para Pablo. Quiero que a las nueve de la noche vayan a la ciudad de Cesarea, y que lleven a Pablo ante el gobernador Félix. Asegúrense de que a Pablo no le pase nada malo.»
26… Lisias, para el excelentísimo gobernador Félix. Saludos.
33… se presentaron ante el gobernador Félix, y le entregaron a …
21»Dios los bendecirá a ustedes,los que ahora pasan hambre,porque tendrán comida suficiente.»Dios los bendecirá a ustedes,los que ahora están tristes,porque después vivirán alegres.
27»Escuchen bien lo que tengo que decirles: Amen a sus enemigos, y traten bien a quienes los maltraten.
32»Si solo aman a la gente que los ama, no hacen nada extraordinario. ¡Hasta los pecadores hacen eso!
14Un día los descendientes de José le dijeron a Josué:—Dios nos ha bendecido y ahora somos muchos, pero solo nos has dado una porción de territorio. Necesitamos más.
16Ellos dijeron entonces:—Es verdad. No cabemos en la región montañosa de Efraín. Pero los cananeos que viven en el valle tienen carros de hierro, tanto los de Bet-seán y de las aldeas a su alrededor, como los del valle de Jezreel.
17Josué respondió de esta manera a los descendientes de José, es decir, a Efraín y a Manasés:—Ustedes son muchos y muy poderosos, así que les daré más de una porción de territorio.
4,5Dios mío,enséñame a vivircomo tú siempre has querido.Tú eres mi Dios y salvador,y en ti siempre confío.
1 versículo omitido (5)
6,7Dios mío,por tu amor y tu bondadacuérdate de mí.Recuerda que siempre me has mostradotu ternura y gran amor;pero olvídate de los pecadosque cometí cuando era joven.
21En ti he puesto mi confianza.Mi honradez y mi inocenciame harán salir victorioso.
2-7»El primer día de la fiesta, por la noche, deberán ir al santuario y ofrecer a Dios una vaca y una oveja. No ofrezcan estos animales en las ciudades que Dios les dará, sino solo en el santuario, y háganlo al caer la noche, que es cuando ustedes salieron de Egipto. Podrán comerse la carne de esos animales, pero solo con pan sin levadura, y no deben dejar nada para el siguiente día. Deben comerse todo.»La fiesta durará toda una semana. Durante esos días solo comerán pan sin levadura, como el que comieron aquella noche, cuando a toda prisa salieron de Egipto. Ese pan será llamado "pan del sufrimiento". Siempre que lo coman, deberán acordarse de lo que sufrieron en Egipto y de cómo salieron de allí. Durante toda esa semana de fiesta no debe hallarse ni una pizca de levadura en todo el país.»Al día siguiente, una vez que hayan cocinado y comido el animal ofrecido a Dios, podrán regresar a su casa.
8Durante los seis días restantes comerán pan sin levadura. El día séptimo nadie deberá trabajar, sino que celebrarán un culto especial en honor de nuestro Dios.
20»Traten siempre a todos con justicia. Así disfrutarán de la vida y tomarán posesión del país que Dios les dará».
23Anoche se me apareció un ángel, enviado por el Dios a quien sirvo y pertenezco.
25,26Así que, aunque el barco se quedará atascado en una isla, alégrense, pues yo confío en Dios y estoy seguro de que todo pasará como el ángel me dijo.»
34Por favor, coman algo. Es necesario que tengan fuerzas, pues nadie va a morir por causa de este problema.»
3Elijan con cuidado a siete hombres, para que se encarguen de ese trabajo. Tienen que ser personas en las que todos ustedes confíen, que hagan lo bueno y sean muy sabios, y que tengan el poder del Espíritu Santo.
8Dios le dio a un joven llamado Esteban un poder especial para hacer milagros y señales maravillosas entre la gente.
15Cuando todos los de la Junta Suprema se fijaron en Esteban, vieron que su cara parecía la de un ángel.
2-8Ya pronto entrarán al territorio que Dios prometió dar a sus antepasados. ¡Es un país tan fértil que siempre hay abundancia de alimentos! Cuando crucen el río Jordán y entren en ese territorio, deberán ir de inmediato al monte Ebal, y colocar allí unas piedras grandes y pintadas de blanco. En esas piedras escribirán todos los mandamientos que hoy les he dado.»En ese mismo monte quiero que construyan un altar de piedra, para quemar sobre él ofrendas en honor de nuestro Dios, para pedir salud y bienestar. Pero usen las piedras enteras, y tal como las encuentren. Luego le pedirán a Dios que les perdone sus pecados, y ante ese mismo altar harán una fiesta en honor de nuestro Dios».
9Después Moisés volvió a presentarse ante el pueblo, y acompañado de los sacerdotes les dijo a los israelitas:«¡Silencio, por favor! ¡Quiero que me presten atención! Hoy ustedes se han convertido en el pueblo de Dios.
10Por lo tanto, deben obedecerlo en todo y cumplir los mandamientos que hoy les he dado».
11Ese mismo día, Moisés les dio a los israelitas las siguientes instrucciones:
5—Un día, yo estaba orando en el puerto de Jope. De pronto, tuve una visión: Vi que del cielo bajaba algo como un gran manto, colgado de las cuatro puntas.
10»Esto ocurrió tres veces. Luego Dios retiró el manto y lo devolvió al cielo.
17»Entonces pensé: "Dios le ha dado a esta gente el mismo regalo que nos dio a nosotros los judíos, porque creímos en Jesús, el Mesías y Señor." Y yo no soy más poderoso que Dios para ponerme en contra de lo que él ha decidido hacer.»