2Dios hizo que mis palabrasfueran poderosas como flechas,como espadas afiladas.Dios me protegió, me cuidó,
13»¡Cielos, griten de alegría!¡Tierra, alégrate mucho!¡Montañas, lancen gritos de felicidad!Porque yo, el único Dios,consuelo a mi puebloy tengo compasión de los pobres».
23Los reyes serán tus padres adoptivosy las princesas, tus niñeras.Se arrodillarán ante tiy reconoceránque no quedan avergonzadoslos que confían en mí,y que yo soy el único Dios.