5 Tus pechos son dos gacelas,
¡son dos gacelas
que pastan entre las rosas!
9 Amada mía,
desde que me miraste
mi corazón te pertenece.
Es tuyo desde que lo envolviste
entre los hilos de tu collar.
5 Tus pechos son dos gacelas,
¡son dos gacelas
que pastan entre las rosas!
9 Amada mía,
desde que me miraste
mi corazón te pertenece.
Es tuyo desde que lo envolviste
entre los hilos de tu collar.