9 —¿Quién eres? —preguntó Booz.
—Soy Rut, su humilde servidora. Usted es familiar mío y de mi suegra, y las dos necesitamos que usted nos proteja. Quiero pedirle que se case conmigo.
10 —¡Que Dios te bendiga! —dijo Booz—. Veo que eres muy fiel con tu suegra y con tu familia, y que no piensas solo en ti. Me pides que sea yo tu esposo, aunque bien podrías casarte con un hombre más joven que yo.
17 y agregó:
—Booz me dio toda esta cebada y me dijo: "No debes regresar a la casa de tu suegra con las manos vacías".