Pular para o conteúdo
Publicidade

Salmos 32

La bendición del perdón

1 1 (1b) Dios mío,

tu perdón nos llega a todos

como una bendición;

tu perdón borra

nuestros pecados y rebeldías.

2 bendices y declaras inocentes,

a los que no actúan con malicia.

3 Mientras no te confesé mi pecado,

las fuerzas se me fueron acabando

de tanto llorar.

4 Me castigabas día y noche,

y fui perdiendo fuerzas,

como una flor que se marchita

bajo el calor del sol.

5 Pero te confesé mi pecado,

y no oculté mi maldad.

Me decidí a reconocer

que había sido rebelde contigo,

y , mi Dios, me perdonaste.

6 Por eso los que te amamos

oramos a ti en momentos de angustia.

Cuando vengan los problemas,

no nos podrán alcanzar.

Veja também