Dios cuida de los suyos
1,2 1-2 (2-3) Dios mío,
¡yo estoy muy orgulloso de ti!
¡Todo el tiempo te bendeciré!
¡Mis labios siempre te alabarán!
Ustedes, los humildes,
¡oigan esto y alégrense conmigo!
3 3 (4) ¡Únanse a mí,
y juntos alabemos
la grandeza de Dios!