7 7 (8) Dios mío,
¡tu amor es incomparable!
Bajo tu sombra protectora
todos hallamos refugio.
8 8 (9) Con la abundancia de tu casa
nos dejas satisfechos;
en tu río de bendiciones
apagas nuestra sed.
9 9 (10) Solo en ti se encuentra
la fuente de la vida,
y solo en tu presencia
podemos ver la luz.