3 ¡Alabado sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia hemos nacido de nuevo y se nos ha dado una esperanza viva1:3 O "una esperanza que nos trae vida". por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos. 4 Esta herencia es eterna, y nunca se daña ni se desvanece, y está ahí segura para ustedes.