1 Así que, hijo mío, sé fuerte en la gracia de Cristo Jesús. 2 Toma todo lo que me escuchaste decir delante de muchos testigos y compártelo con personas fieles, que luego también las enseñen a otros. 3 Sufre conmigo como un buen soldado de Cristo Jesús. 4 Un soldado activo que no se enreda con los asuntos de la vida diaria. Uno que quiere agradar a quien lo reclutó. 5 Del mismo modo, los atletas que compiten en los juegos no ganan un premio si no siguen las normas. 6 El granjero que hace todo el trabajo duro debe ser el primero en beneficiarse de la cosecha.
11 Este decir es sabio: "Si morimos con él, también viviremos con él; 12 si persistimos, también reinaremos con él; si lo negamos, él también nos negará. 13 Si somos infieles, él sigue siendo fiel, porque él no puede ser infiel consigo mismo".