2 Y mandó a matar a espada a Santiago, el hermano de Juan.
5 Y mientras Pedro estaba en la cárcel, la iglesia oraba fervientemente a Dios por él.
12 Y ahora que Pedro estaba consciente de lo que había sucedido, fue a la casa de María, la madre de Juan Marcos. Y muchos creyentes se habían reunido allí y estaban orando. 13 Cuando Pedro tocó la puerta, una sierva llamada Rode salió a abrirle. 14 Pero al reconocer la voz de Pedro, en su emoción, no abrió la puerta sino que corrió hacia adentro, gritando: "¡Pedro está en la puerta!"
15 "¡Estás loca!" le dijeron. Pero ella siguió insistiendo en que era cierto. Entonces dijeron: "Debe ser su ángel".12:15 "Su ángel". En ese tiempo, algunos creían que las personas tenían un equivalente espiritual que existía ya fuera que el individuo estuviera vivo o muerto. Probablemente la expresión hoy en día sería: "¡Es su fantasma!" 16 Pero Pedro siguió tocando a la puerta. Cuando finalmente la abrieron, lo vieron y estaban conmocionados.