1 Cuando llegó el día del Pentecostés, todos estaban reunidos en un mismo lugar. 2 De repente se escuchó un ruido que provenía del cielo, como un viento que aullaba y llenó toda la casa donde estaban. 3 Y vieron lo que parecía como diferentes llamas con forma de lenguas que se posaron sobre cada uno de ellos. 4 Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas a medida que el Espíritu se los permitía.
16 Lo que está sucediendo es lo que fue predicho por el profeta Joel: 17 ‘Dios dice: En los últimos días, derramaré mi Espíritu sobre toda la gente. Sus hijos e hijas profetizarán. Sus jóvenes tendrán visiones, y sus ancianos tendrán sueños.
38 "¡Arrepiéntanse!" les dijo Pedro. "Todos deben bautizarse en el nombre de Jesús para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo.
41 Aquellos que aceptaban lo que él decía, eran bautizados, sumándose así cerca de tres mil personas al grupo de creyentes en ese día.