1 Pero mientras tanto, Saulo estaba enviando amenazas violentas contra los discípulos del Señor, deseoso de matarlos. Así que fue donde el sumo sacerdote 2 y solicitó cartas de autorización para ir a las sinagogas de Damasco, y para tener permiso de arrestar a todos los creyentes que encontrara en El Camino,9:2 "Creyentes en El Camino", es un término antiguo que se refería a los seguidores de Jesús. hombres o mujeres, y traerlos de regreso a Jerusalén como prisioneros.
3 Pero cuando Saulo se aproximaba a Damasco, de repente fue rodeado por una luz brillante que descendía del cielo. 4 Entonces Saulo cayó al suelo, y escuchó una voz que decía: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?"
5 "¿Quién eres, Señor?" preguntó Saulo.
"Yo soy Jesús, al que persigues", le respondió. 6 "Levántate, ve a la ciudad y allí se te dirá lo que debes hacer".
7 Y los hombres que iban de viaje con Saulo estaban sin palabras. Habían oído la voz que hablaba, pero no vieron a nadie. 8 Entonces Saulo se puso en pie, y cuando abrió sus ojos no podía ver. Entonces sus compañeros de viaje lo tomaron de la mano y lo llevaron hasta Damasco. 9 Durante tres días Saulo no pudo ver, y no comió y bebió nada.