3 Jesús sabía que el Padre había puesto todas las cosas bajo su autoridad,13:3 Literalmente, "en sus manos". y él había venido de Dios y ahora iba a regresar a Dios. 4 Entonces Jesús se levantó en medio de la cena, quitó su bata y se ciñó con una toalla. 5 Echó agua en un tazón y comenzó a lavar los pies de sus discípulos, secándolos con la toalla con la que se había ceñido.
12 Después que Jesús hubo lavado los pies de los discípulos, volvió a ponerse su bata y se sentó. "¿Entienden ustedes lo que les he hecho?" les preguntó. 13 "Ustedes me llaman ‘Maestro’ y ‘Señor,’ y está bien que lo hagan, pues eso es lo que soy. 14 Así que si yo, que soy su Maestro y su Señor, he lavado sus pies, ustedes deben lavarse los pies unos a otros. 15 Yo les he dejado un ejemplo, para que ustedes hagan como yo hice. 16 Les digo la verdad, los siervos no son más importantes que su amo, y el que es enviado no es mayor que quien lo envía. 17 Ahora que ustedes entienden estas cosas, serán benditos si las hacen.