24 Uno de los doce discípulos, Tomás, a quien le decían el gemelo, no estaba allí cuando Jesús llegó. 25 Así que los otros discípulos le dijeron: "Hemos visto al Señor".
Pero él respondió: "No lo creeré hasta que vea las marcas de los clavos en sus manos y ponga mi dedo en ellas, y ponga mi mano en su costado".