Pular para o conteúdo
Publicidade

Lucas 5

12 En cierta ocasión, cuando Jesús estaba visitando una de las aldeas, conoció allí a un hombre que tenía una lepra muy severa. El hombre se postró sobre su rostro al suelo y le suplicó a Jesús: "Por favor, Señor, si quieres puedes limpiarme".5:12 "Limpiar". Por supuesto, lo que este hombre quería era la sanidad de su lepra; sin embargo, su lepra lo hacía estar ceremonialmente impuro. De modo que "limpiar" no solo curaba su enfermedad sino que le permitía ser también socialmente aceptado.

13 Entonces Jesús se aproximó a él y lo tocó. "Quiero", le dijo. "¡Queda limpio!" Y de inmediato la lepra desapareció.

Veja também