32 Pedro y los otros dos discípulos estaban dormidos. Cuando se despertaron vieron a Jesús en su gloria, y a los dos hombres que estaban de pie junto a él. 33 Cuando los dos hombres estaban a punto de marcharse, Pedro le dijo a Jesús, "Maestro, es grandioso estar aquí. Hagamos unos refugios: uno para ti, uno para Moisés, y uno para Elías". Pero Pedro en realidad no sabía lo que estaba diciendo.