23 De repente, allí en la sinagoga, un hombre con un espíritu malo comenzó a gritar. 24 "Jesús de Nazaret, ¿por qué nos molestas?" gritaba. "¿Has venido a destruirnos? ¡Yo sé quién eres! ¡Tú eres el Santo de Dios!"
25 Jesús interrumpió al espíritu malo diciéndole: "¡Cállate! Sal de él".
26 El espíritu malo gritaba, luego hizo convulsionar al hombre y finalmente salió de él.
23 Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, 24 diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. 25 Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! 26 Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.
23 De pronto, un hombre en la sinagoga, que estaba poseído por un espíritu maligno,1:23 En griego impuro; también en 1:26, 27.gritó: 24 «¿Por qué te entrometes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? ¡Yo sé quién eres: el Santo de Dios!».
25 Pero Jesús lo reprendió: «¡Cállate! —le ordenó—. ¡Sal de este hombre!».26 En ese mismo momento, el espíritu maligno soltó un alarido, le causó convulsiones al hombre y luego salió de él.
23 En la sinagoga del pueblo había un hombre que tenía un espíritu impuro,1.23 Espíritu impuro: demonio o espíritu malo. Véase Demonio en el Índice temático. Los antiguos veían en muchos desórdenes físicos y mentales del hombre un influjo de espíritus malos. Jesús quiere librar al ser humano del mal en todas sus manifestaciones.el cual gritó:
24 —¿Por qué te metes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos?1.24 Esta frase también puede traducirse como afirmación: Has venido a destruirnos.Yo te conozco, y sé que eres el Santo de Dios.1.24 Jn 6.69. El Santo de Dios: expresión que se refiere a su relación especial con Dios.
25 Jesús reprendió a aquel espíritu, diciéndole:
—¡Cállate y deja a este hombre!
26 El espíritu impuro hizo que al hombre le diera un ataque, y gritando con gran fuerza salió de él.
23 En ese momento estaba en la sinagoga de ellos un hombre con un espíritu inmundo, el cual comenzó a gritar: 24 «¿Qué tienes que ver con nosotros1:24 Lit. ¿Qué a nosotros y a ti?, Jesús de Nazaret1:24 Lit. Jesús nazareno.? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quien Tú eres: el Santo de Dios». 25 Jesús lo reprendió, diciendo: «¡Cállate, y sal de él!».
26 Entonces el espíritu inmundo, causándole convulsiones al hombre, gritó a gran voz y salió de él.
23 Y he aquí1:23 Lit., de prontoestaba en la sinagoga de ellos un hombre con un espíritu inmundo, el cual comenzó a gritar, 24 diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo1:24 Lit., ¿Qué a nosotros y a ti?, Jesús de Nazaret1:24 Lit., Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios. 25 Jesús lo reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él!26 Entonces el espíritu inmundo, causándole convulsiones, gritó a gran voz y salió de él.
23 En la sinagoga, había un hombre que tenía un espíritu malo. 24 El espíritu le gritó a Jesús:
—¡Jesús de Nazaret! ¿Qué tienes contra nosotros? ¿Acaso vienes a destruirnos? Yo te conozco. ¡Tú eres el Hijo de Dios!1.24 Hijo de Dios: lit. Santo de Dios. Esta expresión se basa en la relación especial de Jesús como Hijo de Dios.
25 Jesús reprendió al espíritu malo y le dijo:
—¡Cállate! ¡Sal de este hombre!
26 El espíritu malo salió gritando y haciendo que el hombre se pusiera a temblar muy fuerte.