30 Pero cuando vio cuán fuerte soplaba el viento, se asustó y comenzó a hundirse. "¡Señor! ¡Sálvame!", gritaba.
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30 Pero cuando vio cuán fuerte soplaba el viento, se asustó y comenzó a hundirse. "¡Señor! ¡Sálvame!", gritaba.
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