1 Así que si juzgas a otros, no tienes excusa, quienquiera que seas. Pues en todo lo que condenas a otros, te estás juzgando a ti mismo, porque tú haces las mismas cosas. 2 Sabemos que el juicio de Dios sobre aquellos que hacen tales cosas está basado en la verdad. 3 Pero cuando tú los juzgas, ¿realmente crees que de alguna manera podrás escapar del juicio de Dios?
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