1 Así que ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús. 2 La ley del Espíritu de vida en Jesucristo me ha libertado de la ley del pecado y muerte. 3 Lo que la ley no pudo hacer porque no tenía el poder para hacerlo debido a nuestra naturaleza pecaminosa,8:3 "Naturaleza pecaminosa", literalmente "carne", refiriéndose a la naturaleza física pecaminosa y caída de la humanidad. A menudo se usa esta palabra en los versículos que siguen para hacer un contraste con la naturaleza espiritual. Dios pudo hacerlo. Al enviar a su propio Hijo en forma humana, Dios se hizo cargo del problema del pecado8:3 O "hacienda un sacrificio de sí mismo por el pecado". y destruyó el poder del pecado en nuestra naturaleza humana pecaminosa. 4 De este modo, pudimos cumplir los buenos requisitos de la ley, siguiendo al Espíritu y no a nuestra naturaleza pecaminosa.
Romanos 8:1-4
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- RVR1960 Biblia Reina Valera 1960
1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. 3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
- NTV Nova Tradução Vivente
1 Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús; 2 y porque ustedes pertenecen a él, el poder8:2a En griego la ley; también en 8:2b. del Espíritu que da vida los8:2b Algunos manuscritos dicen me. ha libertado del poder del pecado, que lleva a la muerte. 3 La ley de Moisés no podía salvarnos, porque nuestra naturaleza pecaminosa8:3 En griego nuestra carne; similar en 8:4, 5, 6, 7, 8, 9, 12. es débil. Así que Dios hizo lo que la ley no podía hacer. Él envió a su propio Hijo en un cuerpo como el que nosotros los pecadores tenemos; y en ese cuerpo, mediante la entrega de su Hijo como sacrificio por nuestros pecados, Dios declaró el fin del dominio que el pecado tenía sobre nosotros. 4 Lo hizo para que se cumpliera totalmente la exigencia justa de la ley a favor de nosotros, que ya no seguimos a nuestra naturaleza pecaminosa sino que seguimos al Espíritu.
- NVIES Nueva Versión Internacional
1 Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús,8:1 Jesús. Var. Jesús, los que no viven según la carne, sino según el Espíritu (véase v. 4).2 pues por medio de él la ley del Espíritu de vida te ha liberado de la ley del pecado y de la muerte. 3 En efecto, la Ley no pudo liberarnos porque la carne anuló su poder; por eso Dios envió a su propio Hijo en una condición semejante a la de los pecadores,8:3 en … pecadores. Lit. en semejanza de carne de pecado. para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así condenó Dios al pecado en la carne, 4 a fin de que la justa demanda de la Ley se cumpliera en nosotros, que no vivimos según la carne, sino según el Espíritu.
- DHH Biblia Dios Habla Hoy
1 Así pues, ahora ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús,8.1 Unidos a Cristo Jesús: Lit. en Cristo Jesús. Véase 6.11 nota.2 porque la ley del Espíritu que da vida en Cristo Jesús, te liberó de la ley del pecado y de la muerte.8.2 La ley del Espíritu que da vida se contrapone a la ley del pecado y de la muerte, que puede referirse tanto al principio del mal (Ro 7.21,23), como a la ley de Moisés.3 Porque Dios ha hecho lo que la ley de Moisés no pudo hacer, pues no era capaz de hacerlo debido a la debilidad humana:8.3 Cf. Hch 13.38-39. Debilidad humana: Véase Ro 7.14 n. Dios envió a su propio Hijo en condición débil como la del hombre pecador8.3 Jesucristo, como hombre, participó de la debilidad física propia de todo ser humano y estuvo sometido a la muerte. Véase Ro 7.14 n. Cf. Jn 1.14; Heb 2.17-18; 4.15. y como sacrificio por el pecado,8.3 Como sacrificio por el pecado: traducción de una frase que en la versión griega (LXX) del AT se usa para referirse a las ofrendas por el pecado (Lv 4). También puede traducirse por causa del pecado, o para poner fin al pecado. para de esta manera condenar al pecado en esa misma condición débil. 4 Lo hizo para que nosotros podamos cumplir con las justas exigencias de la ley, pues ya no vivimos según las inclinaciones de la naturaleza débil sino según el Espíritu.
- NBLA Nueva Biblia de las Américas
1 Por tanto, ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús8:1 Muchos mss. antiguos no incluyen el resto del vers., los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu. 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te8:2 Algunos mss. antiguos dicen: me. ha libertado8:2 O te ha libertado en Cristo Jesús. de la ley del pecado y de la muerte.
3 Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a Su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne, 4 para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
- LBLA La Biblia de las Américas
1 Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús8:1 Muchos mss. antiguos no incluyen el resto del vers., los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu. 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te8:2 Algunos mss. antiguos dicen: me ha libertado8:2 O, te ha libertado en Cristo Jesús de la ley del pecado y de la muerte. 3 Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne, 4 para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
- RVC Reina Valera Contemporánea
1 Por tanto, no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu,
2 porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
3 Porque Dios ha hecho lo que para la ley era imposible hacer, debido a que era débil por su naturaleza pecaminosa: por causa del pecado envió a su Hijo en una condición semejante a la del hombre pecador, y de esa manera condenó al pecado en la carne,
4 para que la justicia de la ley se cumpliera en nosotros, que no seguimos los pasos de nuestra carne, sino los del Espíritu.
- TLA Tradução em Linguagem Atual
1 Por lo tanto, los que vivimos unidos a Jesucristo no seremos castigados. 2 Ahora, por estar unidos a él, el Espíritu Santo nos controla y nos da vida, y nos ha librado del pecado y de la muerte. 3 Dios ha hecho lo que la ley de Moisés no era capaz de hacer, ni podría haber hecho, porque nadie puede controlar sus deseos de hacer lo malo. Dios envió a su propio Hijo, y lo envió tan débil como nosotros, los pecadores. Lo envió para que muriera por nuestros pecados. Así, por medio de él, Dios destruyó al pecado. 4 Lo hizo para que ya no vivamos de acuerdo con nuestros malos deseos, sino conforme a todos los justos mandamientos de la ley, con la ayuda del Espíritu Santo.
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