Agradecimento pela vida
Agradecer pela vida é reconhecer que cada respiração é dom de Deus. Toda criatura que tem fôlego louve ao Senhor — porque Ele nos formou e nos sustenta com amor.
¡Que todo lo que respira alabe al Señor!
¡Aleluya!
¡Aleluya!
Alaba, alma mía, al Señor.
Alabaré al Señor toda mi vida;
mientras haya aliento en mí, cantaré salmos a mi Dios.
Tú creaste mis entrañas;
me formaste en el vientre de mi madre.
¡Te alabo porque soy una creación admirable!
¡Tus obras son maravillosas
y esto lo sé muy bien!
Mis huesos no te fueron desconocidos
cuando en lo más recóndito era yo formado,
cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido.
Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación:
todo estaba ya escrito en tu libro;
todos mis días se estaban diseñando,
aunque no existía uno solo de ellos.
¡Cantaré al Señor toda mi vida!
¡Cantaré salmos a mi Dios mientras exista!
Quiera él agradarse de mi meditación;
yo, por mi parte, me regocijo en el Señor.
Reconozcan que el Señor es Dios;
él nos hizo y somos suyos.
Somos su pueblo, ovejas de su prado.
Entren por sus puertas con acción de gracias;
vengan a sus atrios con himnos de alabanza.
¡Denle gracias, alaben su nombre!
¡cuán precioso, oh Dios, es tu gran amor!
Todo ser humano halla refugio
a la sombra de tus alas.
Se sacian de la abundancia de tu casa;
les das a beber en el río de tus delicias.
Porque en ti está la fuente de la vida
y en tu luz podemos ver la luz.
Te exaltaré, Señor, porque me levantaste,
porque no dejaste que mis enemigos se burlaran de mí.
Señor mi Dios, te pedí ayuda
y me sanaste.
Tú, Señor, me libraste de los dominios de la muerte;
me hiciste revivir de entre los muertos.
Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón,
y contar todas tus maravillas.
Quiero alegrarme y regocijarme en ti
y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo.
Bet
dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Bendiciones espirituales en Cristo
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en las regiones celestiales con toda bendición espiritual en Cristo.
¡Gracias a Dios por su don indescriptible!
darán gracias al Padre. Él los ha facultado para participar de la herencia de los creyentes en el reino de la luz. Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención y perdón de pecados.
La supremacía de Cristo
Él es la imagen del Dios invisible,
el primogénito sobre toda creación,
porque por medio de él fueron creadas todas las cosas
en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles,
sean tronos, poderes, principados o autoridades:
todo ha sido creado
por medio de él y para él.
Él es anterior a todas las cosas,
que por medio de él forman un todo coherente.
Cuando hayas comido y estés satisfecho, alabarás al Señor tu Dios por la tierra buena que te habrá dado.
Tú, Señor, te pusiste de mi parte;
tú redimiste mi vida.
arrastrándome a los cimientos de las montañas.
Me tragó la tierra y para siempre
sus cerrojos se cerraron tras de mí.
Pero tú, Señor, Dios mío,
rescataste mi vida de la fosa.
»Al sentir que se me iba la vida,
me acordé del Señor,
y mi oración llegó hasta ti,
hasta tu santo templo.