Ajuda
Deus é nosso auxílio e socorro em todo tempo. Ele não dorme nem cochila. O Senhor é nosso ajudador — não precisamos temer o que o homem possa nos fazer.
Mi ayuda vendrá del Señor,
creador del cielo y de la tierra.
1 (2) Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza;
nuestra ayuda en momentos de angustia.
4 (6) Sin embargo, Dios me ayuda;
el Señor me mantiene con vida.
La ayuda a los hombres buenos viene del Señor,
que es su refugio en tiempos difíciles.
El Señor los ayuda a escapar.
Los hace escapar de los malvados, y los salva,
porque en él buscaron protección.
22 (23) Dios y Salvador mío, ¡ven pronto en mi ayuda!
Oh Dios, Salvador nuestro,
¡ayúdanos, líbranos y perdónanos,
por la gloria de tu nombre!
¡Bendito sea el Señor, que ha escuchado mis ruegos!
El Señor es mi poderoso protector;
en él confié plenamente, y él me ayudó.
Mi corazón está alegre;
cantaré y daré gracias al Señor.
Si el Señor no me hubiera ayudado,
yo estaría ya en el silencio de la muerte.
Porque yo, el Señor tu Dios,
te he tomado de la mano;
yo te he dicho: "No tengas miedo, yo te ayudo."»
»Tú me proteges y me salvas;
tu bondad me ha hecho prosperar.
Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar.
Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.
De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Porque no sabemos orar como es debido, pero el Espíritu mismo ruega a Dios por nosotros, con gemidos que no pueden expresarse con palabras.Y Dios, que examina los corazones, sabe qué es lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega, conforme a la voluntad de Dios, por los del pueblo santo.
Confía de todo corazón en el Señor
y no en tu propia inteligencia.
Ten presente al Señor en todo lo que hagas,
y él te llevará por el camino recto.
Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes.