Deus é nosso refúgio
Deus é nosso refúgio e fortaleza, socorro bem presente nas angústias. Quando o mundo treme, o crente encontra paz sob as asas do Altíssimo.
Refúgio e fortaleza
Deus é nosso refúgio e fortaleza. Quem habita no abrigo do Altíssimo descansa à sombra do Todo-Poderoso.
El Señor está con nosotros#Salmo 46 Este salmo es uno de los «cantos de Sión», lo mismo que Sal 48; 76; 87; 122. El poema exalta la gloria de Jerusalén como «ciudad de Dios» y lugar donde habita y reina el Altísimo (vv. 4-5 [5-6]; cf. Sal 48.1-3 [2-4]). También es una profesión de fe en el poder del Señor, que está siempre presente en medio de su pueblo para librarlo de todos los peligros (vv. 7 [8],11 [12]).
1 (2) Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza;
nuestra ayuda en momentos de angustia.
El Señor es nuestro refugio#Salmo 91 Con un lenguaje lleno de imágenes poéticas, este poema didáctico o sapiencial invita a confiar en el Señor, porque él es el único refugio seguro contra todas las adversidades y peligros. Cf. Sal 27.1-6.
El que vive bajo la sombra protectora
del Altísimo y Todopoderoso,
dice al Señor: «Tú eres mi refugio,
mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!»
Solo él puede librarte
de trampas ocultas y plagas mortales,
pues te cubrirá con sus alas,
y bajo ellas estarás seguro.
¡Su fidelidad te protegerá como un escudo!
Un canto de victoria#Salmo 18 Acción de gracias del rey (cf. v. 50 [51]) por la victoria y la protección que le ha concedido el Señor. Este mismo salmo se vuelve a encontrar en 2 S 22.
1 (2b) Tú, Señor, eres mi fuerza;
¡yo te amo!
2 (3) Tú eres mi protector,
mi lugar de refugio,
mi libertador,
mi Dios,
la roca que me protege,
mi escudo,
el poder que me salva,
mi más alto escondite.
3 (4) Tú, Señor, eres digno de alabanza:
cuando te llamo, me salvas de mis enemigos.
No hay mejor herencia#Salmo 16 Súplica individual, que expresa un profundo sentimiento de gratitud, de alegría y de confianza en el Señor.
1 (1b) ¡Cuida, oh Dios, de mí, pues en ti busco protección!
El Señor es mi luz y mi salvación#Salmo 27 Este salmo consta de dos partes: la primera es una profesión de confianza en el Señor, aun en medio de los mayores peligros (vv. 1-6); la segunda es una súplica individual, que brota de esa actitud confiada (vv. 7-14).
1 (1b) El Señor es mi luz y mi salvación,
¿de quién podré tener miedo?
El Señor defiende mi vida,
¿a quién habré de temer?
Los malvados, mis enemigos,
se juntan para atacarme y destruirme;
pero ellos son los que tropiezan y caen.
Aunque un ejército me rodee,
mi corazón no tendrá miedo;
aunque se preparen para atacarme,
yo permaneceré tranquilo.
Plena confianza en el Señor#Salmo 31 Súplica individual. El salmista invoca al Señor con tanta confianza que habla como si ya hubiera obtenido el beneficio que pide.
1 (2) Señor, en ti busco protección;
¡no me defraudes jamás!
¡Ponme a salvo, pues tú eres justo!
2 (3) Dígnate escucharme;
¡date prisa, líbrame ya!
Sé tú mi roca protectora,
¡sé tú mi castillo de refugio y salvación!
3 (4) ¡Tú eres mi roca y mi castillo!
¡Guíame y protégeme; haz honor a tu nombre!
4 (5) ¡Sácame de la trampa que me han tendido,
pues tú eres mi protector!
5 (6) En tus manos encomiendo mi espíritu;
¡rescátame, Señor, Dios de la verdad!
Sé tú mi roca protectora,
¡sé tú mi castillo de refugio y salvación!
¡Tú eres mi roca y mi castillo!
Proteção e segurança
O Senhor é a minha rocha e a minha fortaleza. Melhor é confiar no Senhor do que confiar no homem.
Es mejor confiar en el Señor
que confiar en el hombre.
Es mejor confiar en el Señor
que confiar en grandes hombres.
5 (6) Solo en Dios encuentro paz;
pues mi esperanza viene de él.
6 (7) Solo él me salva y me protege.
No caeré, porque él es mi refugio.
7 (8) De Dios dependen mi salvación y mi honor;
él es mi protección y mi refugio.
8 (9) ¡Pueblo mío, confía siempre en él!
¡Háblenle en oración con toda confianza!
¡Dios es nuestro refugio!
17 (18) A ti cantaré himnos, Dios mío,
pues tú eres mi fortaleza y protección;
¡tú eres el Dios que me ama!
Eternidad de Dios y fragilidad del hombre#Salmo 90 Este salmo consta de dos partes: una meditación de tono didáctico o sapiencial (vv. 1-12) y una súplica colectiva (vv. 13-17). La meditación contrapone la eternidad de Dios a la brevedad de la vida humana, hecha en su mayor parte de trabajos y miserias (v. 10). En la súplica, el salmista pide al Señor una alegría tan prolongada como fueron largos sus años de aflicción (v. 15).
1 (1b) Señor, tú has sido nuestro refugio
por todas las edades.
Desde antes que se formaran los montes
y que existieran la tierra y el mundo,
desde los tiempos antiguos
y hasta los tiempos postreros,
tú eres Dios.
9 (10) El Señor protege a los oprimidos;
él los protege en tiempos de angustia.
10 (11) Señor,
los que te conocen, confían en ti,
pues nunca abandonas a quienes te buscan.
7 (8) ¡Qué maravilloso es tu amor, oh Dios!
¡Bajo tus alas, los hombres buscan protección!
Em todo tempo
O Senhor é bom e é fortaleza no dia da angústia. A torre forte do nome do Senhor protege os seus em toda circunstância.
El Señor es bueno;
es un refugio en horas de angustia:
protege a los que en él confían.
Porque tú has sido un refugio para el pobre,
un protector para el necesitado en su aflicción,
refugio contra la tempestad,
sombra contra el calor.
El aliento de los hombres crueles
es como una tempestad de invierno,
El honrar al Señor es una firme esperanza
que da seguridad a los hijos.
El Señor protege a los que hacen bien,
pero destruye a los que hacen mal.
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