Falar
A Bíblia tem muito a ensinar sobre a arte de falar. As palavras têm poder de vida e de morte — podem edificar ou destruir, curar ou ferir, aproximar ou afastar.
O poder das palavras
A morte e a vida estão no poder da língua. A palavra branda desvia a ira, mas a palavra dura suscita o furor.
La vida y la muerte dependen de la lengua;
los que hablan mucho sufrirán las consecuencias.
La respuesta amable calma el enojo;
la respuesta violenta lo excita más.
La lengua amable es un árbol de vida;
la lengua perversa hace daño al espíritu.
¡Qué grato es hallar la respuesta apropiada,
y aún más cuando es oportuna!
Cuando no hay consulta, los planes fracasan;
el éxito depende de los muchos consejeros.
Falar com sabedoria
No muito falar não falta transgressão. A boca do justo fala sabedoria, e quem guarda os lábios guarda a si mesmo.
El que mucho habla, mucho yerra;
callar a tiempo es de sabios.
Cuidar las palabras es cuidarse uno mismo;
el que habla mucho se arruina solo.
Hasta el necio pasa por sabio e inteligente
cuando se calla y guarda silencio.
El chismoso todo lo cuenta;
la persona digna de confianza guarda el secreto.
Levanta la voz por los que no tienen voz;
¡defiende a los indefensos!
Las palabras del sabio le atraen simpatías,
pero las del necio son su propia ruina:
Falar a verdade
Cada palavra ociosa será pesada no dia do juízo. Fale a verdade, edifique com a boca e confesse Cristo com os lábios.
Y yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de cualquier palabra inútil que hayan pronunciado.
»Si tu hermano te hace algo malo, habla con él a solas y hazle reconocer su falta. Si te hace caso, ya has ganado a tu hermano.
»Y al orar no repitan ustedes palabras inútiles, como hacen los paganos, que se imaginan que cuanto más hablen más caso les hará Dios.
Por tanto, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad, se oirá a la luz del día; y lo que han dicho en secreto y a puerta cerrada, será gritado desde las azoteas de las casas.
El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en su corazón. Pues de lo que abunda en su corazón habla su boca.
Si con tu boca reconoces a Jesús como Señor, y con tu corazón crees que Dios lo resucitó, alcanzarás la salvación.
De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Porque no sabemos orar como es debido, pero el Espíritu mismo ruega a Dios por nosotros, con gemidos que no pueden expresarse con palabras.
Edificar com palavras
Não saia da boca nenhuma palavra torpe. Sejam prontos para ouvir, tardios para falar, e tardios para a ira.
No digan malas palabras, sino solo palabras buenas que edifiquen la comunidad y traigan beneficios a quienes las escuchen.
Recuerden esto, queridos hermanos: todos ustedes deben estar listos para escuchar; en cambio deben ser lentos para hablar y para enojarse.
Todos cometemos muchos errores; ahora bien, si alguien no comete ningún error en lo que dice, es un hombre perfecto, capaz también de controlar todo su cuerpo.
No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto. Al contrario, devuelvan bendición, pues Dios los ha llamado a recibir bendición.
Hijitos míos, que nuestro amor no sea solamente de palabra, sino que se demuestre con hechos.
¡Den gracias al Señor!
¡Proclamen su nombre!
Cuenten a los pueblos sus acciones.
Todo el día están llenos mis labios
de alabanzas a tu gloria;