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Materialismo

Por Bíblia Online

O materialismo é uma armadilha espiritual. A Bíblia alerta que o amor ao dinheiro é raiz de todos os males e nos chama a buscar tesouros no céu, não na terra.

O perigo das riquezas

Que aproveita ao homem ganhar o mundo inteiro e perder a sua alma? O materialismo engana e afasta do que realmente importa.

¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida?

¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida?

En cambio, los que quieren hacerse ricos caen en la tentación como en una trampa, y se ven asaltados por muchos deseos insensatos y perjudiciales, que hunden a los hombres en la ruina y la condenación.

Porque nada trajimos a este mundo, y nada podremos llevarnos;si tenemos qué comer y con qué vestirnos, ya nos podemos dar por satisfechos.

Porque nada trajimos a este mundo, y nada podremos llevarnos;si tenemos qué comer y con qué vestirnos, ya nos podemos dar por satisfechos.

Tesouros no céu

Ajuntai tesouros no céu, onde traça e ferrugem não consomem. O bom nome vale mais que muitas riquezas, e a sabedoria supera o ouro.

Riquezas en el cielo#6.19-21 Esta sección y las que siguen (vv. 22-34) tratan de la actitud que debe tomarse ante el uso de los bienes de este mundo.

»No amontonen riquezas aquí en la tierra, donde la polilla destruye y las cosas se echan a perder, y donde los ladrones entran a robar. Más bien amontonen riquezas en el cielo, donde la polilla no destruye ni las cosas se echan a perder ni los ladrones entran a robar.

Pues donde esté tu riqueza, allí estará también tu corazón.

Jesús le contestó:

Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sígueme.

Vale más tener buena fama y reputación,

que abundancia de oro y plata.

Más vale adquirir sabiduría que oro;

más vale entendimiento que plata.

Más vale ser pobre y honrar al Señor,

que ser rico y vivir angustiado.

Contentamento e generosidade

Grande ganho é a piedade com contentamento. A cobiça é idolatria, mas a generosidade traz alegria e bênção.

Y claro está que la religión es una fuente de gran riqueza, pero solo para el que se contenta con lo que tiene.

A los que tienen riquezas de esta vida, mándales que no sean orgullosos ni pongan su esperanza en sus riquezas, porque las riquezas no son seguras. Antes bien, que pongan su esperanza en Dios, el cual nos da todas las cosas con abundancia y para nuestro provecho.

No amen el dinero; conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: «Nunca te dejaré ni te abandonaré.»

Consecuencias de la unión con Cristo

Hagan, pues, morir todo lo que hay de terrenal en ustedes: que nadie cometa inmoralidades sexuales, ni haga cosas impuras, ni siga sus pasiones y malos deseos, ni se deje llevar por la avaricia (que es una forma de idolatría).

También dijo:

Cuídense ustedes de toda avaricia; porque la vida no depende del poseer muchas cosas.

10 (9) El que ama el dinero, siempre quiere más; el que ama las riquezas, nunca cree tener bastante. Esto es también vana ilusión,

15 (14) Y tal como vino a este mundo, así se irá: tan desnudo como cuando nació, y sin llevarse nada del fruto de su trabajo.

O invisível acima do visível

As coisas que se veem são temporais; as que não se veem são eternas. Devemos fixar os olhos no que é permanente e verdadeiro.

Porque no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve, ya que las cosas que se ven son pasajeras, pero las que no se ven son eternas.

El rico cree que sus riquezas

son una ciudad protegida por altos muros.

De nada servirán las riquezas el día del juicio,

pero la justicia libra de la muerte.

Si te fijas bien, verás que no hay riquezas;

de pronto se van volando, como águilas,

como si les hubieran salido alas.

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todo el día se lo pasa deseando.

El justo, en cambio, da sin tacañerías.

aleja de la falsedad y la mentira,

y no me hagas rico ni pobre;

dame solo el pan necesario,

Y quiero que las mujeres se vistan decentemente, que se adornen con modestia y sencillez, no con peinados exagerados, ni con oro, perlas o vestidos costosos.Que su adorno sean las buenas obras, como corresponde a las mujeres que quieren honrar a Dios.

Todas las cosas eran de todos

Todos los creyentes, que eran muchos, pensaban y sentían de la misma manera. Ninguno decía que sus cosas fueran solamente suyas, sino que eran de todos.

Seja o primeiro