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Misericórdia

Por Bíblia Online

A misericórdia de Deus é eterna e inesgotável. Ele se compadece dos que sofrem, perdoa os arrependidos e derrama graça sobre os que não merecem. Grande é a sua fidelidade.

A misericórdia de Deus

Quem é Deus como tu, que perdoa a iniquidade? Ele se deleita em ter misericórdia e não retém a ira para sempre.

Dios perdona a su pueblo

No hay otro Dios como ,

porque perdonas la maldad

y olvidas las rebeliones

de este pequeño resto de tu pueblo.

nos muestras tu amor

y no mantienes tu enojo para siempre.

Oh Dios, ten compasión de #Salmo 51 Esta súplica individual, en razón de su contenido, es la oración penitencial por excelencia. El salmista pide al Señor que lo purifique y lo renueve interiormente, para que él, a su vez, pueda dar testimonio de la misericordia divina y trabajar por la conversión de los pecadores (v. 13 [15]). Éste es uno de los siete salmos llamados penitenciales (Sal 6; 32; 38; 102; 130; 143).

1 (3) Por tu amor, oh Dios, ten compasión de ;

por tu gran ternura, borra mis culpas.

2 (4) ¡Lávame de mi maldad!

¡Límpiame de mi pecado!

Señor,

acuérdate del amor y la ternura

que siempre nos has manifestado,

pero no te acuerdes de mis pecados

ni del mal que hice en mi juventud.

Señor, acuérdate de ,

por tu gran amor y bondad.

Confianza en el Señor#Salmo 130 Súplica humilde y confiada de un pecador que implora el perdón divino. Éste es uno de los siete salmos llamados penitenciales (Sal 6; 32; 38; 51; 102; 143).

1 (1b) Desde el fondo del abismo

clamo a ti, Señor:

¡Escucha, Señor, mi voz!,

¡atiendan tus oídos mi grito suplicante!

11 (12) Y , Señor, ¡no me niegues tu ternura!

¡Que siempre me protejan tu amor y tu fidelidad!

Tu bondad y tu amor me acompañan

a lo largo de mis días,

y en tu casa, oh Señor, por siempre viviré.

El Señor es, con los que lo honran,

tan tierno como un padre con sus hijos;

Graça e perdão

Onde o pecado abundou, superabundou a graça. Deus convida todos ao arrependimento e promete perdão total aos que confessam.

Pero el delito de Adán no puede compararse con el don que Dios nos ha dado. Pues por el delito de un solo hombre, muchos murieron; pero el don que Dios nos ha dado gratuitamente por medio de un solo hombre, Jesucristo, es mucho mayor y en bien de muchos.

Comparación con la esclavitud#6.15-23 Cf. Jn 8.31-36; 2 P 2.19. Pablo ilustra su idea con un ejemplo tomado de la vida diaria de su tiempo. La esclavitud u obediencia forzada al pecado (Ro 5.21 n.) se contrapone a la libertad que permite obedecer a Dios para vivir en la justicia (v. 16).

¿Entonces qué? ¿Vamos a pecar porque no estamos sujetos a la ley sino a la bondad de Dios? ¡Claro que no!

Pero Dios es tan misericordioso y nos amó con un amor tan grande, que nos dio vida juntamente con Cristo cuando todavía estábamos muertos a causa de nuestros pecados. Por la bondad de Dios han recibido ustedes la salvación.

pero el Señor me ha dicho: «Mi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad.» Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que repose sobre el poder de Cristo.

Al que disimula el pecado, no le irá bien;

pero el que lo confiesa y lo deja, será perdonado.

Que el malvado deje su camino,

que el perverso deje sus ideas;

vuélvanse al Señor, y él tendrá compasión de ustedes;

vuélvanse a nuestro Dios, que es generoso para perdonar.

Promesa de misericordia para el pueblo#30.18-26 La profecía adquiere súbitamente un tono de esperanza.

Pero el Señor los espera, para tener compasión de ustedes; él está ansioso por mostrarles su amor, porque el Señor es un Dios de justicia. ¡Dichosos todos los que esperan en él!

Misericórdia e compaixão

Misericórdia quero e não sacrifício. Deus nos chama a ser misericordiosos como Ele é, perdoando e acolhendo o próximo.

Vayan y aprendan el significado de estas palabras: "Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios." Pues yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús:

Señor, ¿cuántas veces deberé perdonar a mi hermano, si me hace algo malo? ¿Hasta siete?

Jesús le contestó:

No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

»Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes;

Sin embargo, por tu gran compasión no los destruiste del todo ni los abandonaste; porque eres un Dios tierno y compasivo.

El hombre de bien presta con generosidad

y maneja con honradez sus negocios;

Que la bondad del Señor, nuestro Dios,

esté sobre nosotros.

¡Afirma, Señor, nuestro trabajo!

¡Afirma, , nuestro trabajo!

Acessar a misericórdia

Cheguemos com confiança ao trono da graça. Ali encontramos misericórdia e graça para socorro no tempo oportuno.

Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que él tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de necesidad.

La vida nueva

Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deben ofrecer.

El amor de Dios para el mundo

»Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.

Pues por causa de Cristo, ustedes no solo tienen el privilegio de creer en él, sino también de sufrir por él.

Ezequías celebra la Pascua

Ezequías mandó avisar en todo Israel y Judá, y también envió cartas a Efraín y Manasés, para invitarlos a acudir al templo del Señor en Jerusalén a celebrar la Pascua del Señor, Dios de Israel. El rey, después de haber consultado con sus funcionarios y con toda la comunidad de Jerusalén, había decidido celebrar la Pascua en el segundo mes, ya que no había podido celebrarla a su debido tiempo porque no había bastantes sacerdotes que se hubieran purificado ni el pueblo se había reunido en Jerusalén.Y como tanto al rey como a toda la comunidad les había parecido buena la propuesta, decidieron hacer circular por todo Israel, desde Beerseba hasta Dan, la invitación a ir a celebrar en Jerusalén la Pascua del Señor, Dios de Israel. Porque antes no la habían celebrado con mucha asistencia, como estaba prescrito.

Así pues, salieron mensajeros por todo Israel y Judá con cartas del rey y de sus funcionarios para proclamar la orden real: «Israelitas: vuélvanse al Señor, Dios de Abraham, Isaac e Israel, y él se volverá a ustedes, el resto que ha escapado de las manos de los reyes de Asiria. No sean como sus antepasados y como sus hermanos, que por ser infieles al Señor, Dios de sus antepasados, él los entregó a la destrucción, como ustedes ven.Por consiguiente, no sean tercos como sus antepasados; extiendan la mano al Señor para renovar la alianza y vengan a su santuario, que él ha consagrado para siempre. Sirvan al Señor su Dios, y él dejará de estar enojado con ustedes. Si ustedes se vuelven al Señor, los enemigos que ahora tienen prisioneros a sus hermanos y a sus hijos tendrán compasión de ellos y los dejarán volver a este país, porque el Señor, el Dios de ustedes, es compasivo y misericordioso y no los rechazará a ustedes, si ustedes se vuelven a él.»

Los mensajeros recorrieron el territorio de Efraín y Manasés, yendo de ciudad en ciudad hasta llegar a Zabulón. Pero la gente se reía y se burlaba de ellos. Sin embargo, algunos hombres de las tribus de Aser, Manasés y Zabulón se humillaron ante Dios y acudieron a Jerusalén. Dios también movió a la gente de Judá para que estuvieran de acuerdo en cumplir la orden del rey y de las autoridades, según lo mandado por el Señor.

Así pues, una multitud sumamente grande se reunió el segundo mes en Jerusalén para celebrar la fiesta de los panes sin levadura. Empezaron por quitar todos los altares y lugares para quemar incienso que había en Jerusalén, y los echaron al arroyo Cedrón. El día catorce del segundo mes mataron el cordero de la Pascua. Los sacerdotes y levitas, sintiendo vergüenza de mismos, se purificaron y llevaron al templo del Señor animales para los holocaustos. Luego ocuparon sus puestos, según les está asignado en la ley de Moisés, hombre de Dios. Los sacerdotes rociaban la sangre que les entregaban los levitas. Y como en la comunidad había muchos que no se habían purificado, los levitas tuvieron que matar para la Pascua los animales de todos aquellos que no se habían purificado, a fin de consagrarlos al Señor.En efecto, un gran número de personas de Efraín, Manasés, Isacar y Zabulón participaron de la comida de la Pascua, pero no de acuerdo con lo prescrito, pues no se habían purificado. Pero Ezequías oró por ellos, diciendo: «Señor bondadoso, perdona a todos los de corazón sincero que te buscan a ti, oh Señor, Dios de sus antepasados, aunque no se hayan purificado como lo requiere la santidad del templo.»

Y el Señor atendió la petición de Ezequías y perdonó al pueblo. Así que, durante siete días, los israelitas que se encontraban en Jerusalén celebraron con mucha alegría la fiesta de los panes sin levadura. Y los sacerdotes y levitas estuvieron alabando diariamente al Señor con los imponentes instrumentos de música sagrada. Ezequías felicitó a todos los levitas que habían demostrado sus excelentes disposiciones para el servicio del Señor.

Y después de haber participado de la comida de la fiesta durante siete días, de haber ofrecido sacrificios de reconciliación y de haber alabado al Señor, Dios de sus antepasados, toda la comunidad decidió prolongar la fiesta por otros siete días, lo cual hicieron muy contentos; porque Ezequías, rey de Judá, regaló a la comunidad mil becerros y siete mil ovejas, y por su parte las autoridades regalaron al pueblo mil becerros y diez mil ovejas. Muchos sacerdotes se purificaron. Toda la comunidad de Judá se alegró, lo mismo que los sacerdotes, los levitas y toda la gente que había venido de Israel, y los extranjeros que llegaron del territorio de Israel o que vivían en Judá. Hubo, pues, mucha alegría en Jerusalén, porque desde los tiempos de Salomón, hijo de David y rey de Israel, no había ocurrido nada semejante en Jerusalén. Después los sacerdotes y levitas, de pie, bendijeron al pueblo; y el Señor los escuchó, y su oración llegó hasta el cielo, el lugar donde el Dios santo reside.

Israel ha sido infiel al Señor

El Señor dice:

«Si un hombre se divorcia de su mujer

y ella, al separarse de él,

se casa con otro hombre,

el primero no volverá a unirse con ella.

¡Eso sería una grave ofensa al país!

Sin embargo, , Israel,

te has prostituido con muchos amantes,

¡y ahora quieres volver a !

Yo, el Señor, lo afirmo.

»Mira las lomas peladas, fíjate bien:

¿dónde no te has dejado deshonrar?

Sentada como árabe del desierto,

a la orilla del camino esperabas a tus amantes.

Has manchado el país con tu prostitución y tu maldad.

Por eso han faltado las lluvias

en invierno y primavera.

Tienes el descaro de una prostituta;

¡debería darte vergüenza!

Hace poco me decías:

"Padre mío, amigo de mi juventud,

¿vas a estar siempre enojado?,

¿te va a durar la ira para siempre?"

Y mientras decías esto,

hacías todo el mal que podías.»

El Señor exhorta a Israel y a Judá al arrepentimiento#3.6-18 En este pasaje, el nombre Israel se refiere concretamente al reino del norte (véase 1 R 12.1-24 n.; 12.1 nota). El Señor compara los reinos de Israel y de Judá a dos hermanas. Cf. Ez 16; 23.

En tiempos del rey Josías me dijo el Señor: «¿Has visto lo que hizo la rebelde Israel? Fue y se dedicó a la prostitución sobre toda loma alta y bajo todo árbol frondoso. Yo pensé que, aun después de todo lo que ella había hecho, volvería a ; pero no volvió. Su hermana, la infiel Judá, vio esto; y vio también que yo repudié a la rebelde Israel y que me divorcié de ella precisamente por el adulterio cometido. Pero Judá, la infiel hermana de Israel, no tuvo temor, sino que también ella fue y se dedicó a la prostitución.Y lo hizo con tanta facilidad, que profanó el país. Me fue infiel adorando a las piedras y a los árboles.Y después de todo esto, la infiel Judá tampoco volvió a de todo corazón, sino que me engañó. Yo, el Señor, lo afirmo.»

El Señor me dijo: «La rebelde Israel es menos culpable que la infiel Judá. Ve y anuncia este mensaje mirando hacia el norte:

»"El Señor afirma:

¡Vuelve a , rebelde Israel!

No te recibiré de mal modo

ni mantendré mi enojo por siempre,

porque soy bondadoso.

Yo, el Señor, doy mi palabra.

Reconoce tan solo tu maldad,

y que fuiste rebelde contra el Señor tu Dios;

que corriste en busca de amores extraños

debajo de todo árbol frondoso,

y que no obedeciste mis órdenes.

Yo, el Señor, lo afirmo."»

El Señor afirma: «Regresen, hijos rebeldes, pues yo soy su dueño. Tomaré uno de cada ciudad y dos de cada clan, y los haré volver a Sión.Les daré los gobernantes que a me agradan, y ellos los gobernarán a ustedes con sabiduría y entendimiento. Y cuando ustedes hayan aumentado en el país y tengan ya muchos hijos, nadie volverá a hablar más del arca de la alianza del Señor; nadie pensará en ella ni se acordará más de ella; ya no hará falta ni se hará una nueva. Yo, el Señor, doy mi palabra.Jerusalén será llamada entonces el trono del Señor; todas las naciones se reunirán allí para honrarme, y no volverán a seguir tercamente las malas inclinaciones de su corazón.

»Cuando llegue ese día, Judá se unirá a Israel, y juntos regresarán del país del norte a la tierra que di como herencia a los antepasados de ustedes.

La idolatría de Israel

»Israel, yo decidí aceptarte como hijo

y darte una tierra envidiable,

el país más bello de todo el mundo.

Yo pensé que me llamarías padre

y que nunca te alejarías de .

Pero como una mujer que es infiel a su esposo,

así ustedes me fueron infieles.

Yo, el Señor, lo afirmo.

»Se oyen voces en las lomas desiertas:

¡son los israelitas, que lloran y piden compasión!

Se desviaron del camino recto

y se olvidaron de , el Señor su Dios.

Vuélvanse a , hijos rebeldes,

y yo los curaré de su rebeldía.»

Respuesta de los israelitas al Señor

«Aquí estamos, acudimos a ti,

porque eres el Señor nuestro Dios.

De nada nos sirve ir a las colinas

o gritar sobre los montes;

solo en el Señor nuestro Dios

encuentra Israel su salvación.

La vergonzosa idolatría nos ha hecho perder

lo que nuestros padres consiguieron

desde que éramos niños:

ovejas y ganado, hijos e hijas.

Humillémonos, pues, avergonzados,

cubiertos de deshonra,

pues desde niños y hasta ahora,

nosotros y nuestros antepasados

hemos pecado contra el Señor nuestro Dios

y no le hemos obedecido.»

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