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Reino dos céus

Por Bíblia Online

O Reino dos Céus é comparado por Jesus a tesouros, sementes e redes. Através de parábolas, Ele revelou os mistérios de um Reino que já está entre nós, mas que se consumará na eternidade.

O valor incomparável do Reino

O Reino dos Céus é como um tesouro escondido ou uma pérola de grande valor. Quem o encontra, vende tudo para possuí-lo.

La parábola del tesoro escondido#13.44 Esta parábola y la de 13.45-46 sugieren el alto costo y el valor del reino de Dios para los que quieran entrar en él.

»El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un terreno. Un hombre encuentra el tesoro, y lo vuelve a esconder allí mismo; lleno de alegría, va y vende todo lo que tiene, y compra ese terreno.

La parábola de la perla de mucho valor

»Sucede también con el reino de los cielos como con un comerciante que andaba buscando perlas finas; cuando encontró una de mucho valor, fue y vendió todo lo que tenía, y compró esa perla.

La parábola de la semilla de mostaza

Jesús también les contó esta parábola: «El reino de los cielos es como una semilla de mostaza que un hombre siembra en su campo. Es, por cierto, la más pequeña de todas las semillas; pero cuando crece, se hace más grande que las otras plantas del huerto, y llega a ser como un árbol, tan grande que las aves van y se posan en sus ramas.»

La parábola de la levadura

También les contó esta parábola: «El reino de los cielos es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para hacer fermentar toda la masa.»

Parábolas do Reino

Jesus ensinou sobre o Reino mediante parábolas que revelam seu crescimento, seu juízo e a separação final entre justos e injustos.

La parábola de la mala hierba entre el trigo

Jesús les contó esta otra parábola: «Sucede con el reino de los cielos como con un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero cuando todos estaban durmiendo, llegó un enemigo, sembró mala hierba entre el trigo y se fue. Cuando el trigo creció y se formó la espiga, apareció también la mala hierba. Entonces los trabajadores fueron a decirle al dueño: "Señor, si la semilla que sembró usted en el campo era buena, ¿de dónde ha salido la mala hierba?" El dueño les dijo: "Algún enemigo ha hecho esto." Los trabajadores le preguntaron: "¿Quiere usted que vayamos a arrancar la mala hierba?" Pero él les dijo: "No, porque al arrancar la mala hierba pueden arrancar también el trigo. Lo mejor es dejarlos crecer juntos hasta la cosecha; entonces mandaré a los que han de recogerla que recojan primero la mala hierba y la aten en manojos, para quemarla, y que después guarden el trigo en mi granero."»

Jesús explica la parábola de la mala hierba

Jesús despidió entonces a la gente y entró en la casa, donde sus discípulos se le acercaron y le pidieron que les explicara la parábola de la mala hierba en el campo. Jesús les respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre, y el campo es el mundo. La buena semilla representa a los que son del reino, y la mala hierba representa a los que son del maligno,y el enemigo que sembró la mala hierba es el diablo. La cosecha representa el fin del mundo, y los que recogen la cosecha son los ángeles. Así como la mala hierba se recoge y se echa al fuego para quemarla, así sucederá también al fin del mundo. El Hijo del hombre mandará a sus ángeles a recoger de su reino a todos los que hacen pecar a otros, y a los que practican el mal. Los echarán en el horno encendido, y vendrán el llanto y la desesperación.Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. Los que tienen oídos, oigan.

La parábola de la red

»Sucede también con el reino de los cielos como con la red que se echa al mar y recoge toda clase de pescado. Cuando la red se llena, los pescadores la sacan a la playa, donde se sientan a escoger el pescado; guardan el bueno en canastas y tiran el malo. Así también sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles para separar a los malos de los buenos, y echarán a los malos en el horno de fuego. Entonces vendrán el llanto y la desesperación.»

Quem herda o Reino

Os humildes, os pobres de espírito e as crianças são herdeiros do Reino. Mas é difícil para os ricos entrarem nele.

Lo que realmente cuenta ante Dios#5.3-12 Estos vv. emplean una forma literaria llamada «bienaventuranza», frecuente en los Salmos y otros libros del AT (Sal 1.1 n.; cf. Sal 32.1-2; Pr 8.32,34; Is 56.2). Empiezan con la palabra dichoso (o feliz), tradicionalmente traducida por bienaventurado. Varias de las bienaventuranzas en este pasaje son paradojas: es decir, afirmaciones que parecen contradecir el sentido común, pero que expresan los verdaderos valores del reino de Dios. Además de Lc 6.20-23, nótense también las bienaventuranzas en Mt 11.6; Lc 11.28; 12.37; Jn 20.29; Ro 4.7-8; 14.22, y siete de ellas en el Apocalipsis (Ap 1.3 nota).

«Dichosos los que tienen espíritu de pobres,

porque de ellos es el reino de los cielos.

»Dichosos los que sufren,

porque serán consolados.,

»Dichosos los humildes,

porque heredarán la tierra prometida.

»Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,

porque serán satisfechos.

»Dichosos los compasivos,

porque Dios tendrá compasión de ellos.

»Dichosos los de corazón limpio,

porque verán a Dios.

»Dichosos los que trabajan por la paz,

porque Dios los llamará hijos suyos.

»Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo,

porque de ellos es el reino de los cielos.

»Dichosos ustedes, cuando la gente los insulte y los maltrate, y cuando por causa mía los ataquen con toda clase de mentiras.Alégrense, estén contentos, porque van a recibir un gran premio en el cielo; pues así también persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes.

¿Quién es el más importante?

En aquella misma ocasión los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron:

¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?

Jesús llamó entonces a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo:

Les aseguro que si ustedes no cambian y se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos.El más importante en el reino de los cielos es el que se humilla y se vuelve como este niño.

Entonces Jesús dijo:

Dejen que los niños vengan a , y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.,

Jesús dijo entonces a sus discípulos:

Les aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.Les repito que es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para un rico entrar en el reino de Dios.

Al oírlo, sus discípulos se asombraron más aún, y decían:

Entonces, ¿quién podrá salvarse?

Jesús los miró y les contestó:

Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible.

Queridos hermanos míos, oigan esto: Dios ha escogido a los que en este mundo son pobres, para que sean ricos en fe y para que reciban como herencia el reino que él ha prometido a los que lo aman;

Pero después el reino será entregado al pueblo del Dios altísimo, y será suyo por toda la eternidad."

Buscar o Reino acima de tudo

Jesus ensinou que devemos buscar primeiro o Reino e sua justiça. Nem todo que diz 'Senhor, Senhor' entrará — só quem faz a vontade do Pai.

Para entrar en el reino de los cielos

»No todos los que me dicen: "Señor, Señor", entrarán en el reino de los cielos, sino solamente los que hacen la voluntad de mi Padre celestial.

Por eso, el que no obedece uno de los mandatos de la ley, aunque sea el más pequeño, ni enseña a la gente a obedecerlo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero el que los obedece y enseña a otros a hacer lo mismo, será considerado grande en el reino de los cielos.

Jesús enseña una justicia superior

»Porque les digo a ustedes que, si no superan a los maestros de la ley y a los fariseos en hacer lo que es justo ante Dios, nunca entrarán en el reino de los cielos.

Ustedes deben orar así:

»"Padre nuestro que estás en el cielo,

santificado sea tu nombre.

Venga tu reino.

Hágase tu voluntad en la tierra,

así como se hace en el cielo.

Juan el Bautista en el desierto

Por aquel tiempo se presentó Juan el Bautista en el desierto de Judea.En su proclamación decía: «¡Vuélvanse a Dios, porque el reino de los cielos está cerca!»

Desde entonces Jesús comenzó a proclamar: «Vuélvanse a Dios, porque el reino de los cielos está cerca.»

Vayan y anuncien que el reino de los cielos se ha acercado.

Y les digo que muchos vendrán de oriente y de occidente, y se sentarán a comer con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos,

Les aseguro que, entre todos los hombres, ninguno ha sido más grande que Juan el Bautista; y, sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.

»Desde que vino Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los que usan la fuerza pretenden acabar con él.

A herança eterna

O Reino dos Céus é inabalável e eterno. Deus nos chama a fazer firme a nossa vocação e eleição para entrar nesse Reino.

El reino que Dios nos da, no puede ser movido. Demos gracias por esto, y adoremos a Dios con la devoción y reverencia que le agradan. Porque nuestro Dios es como un fuego que todo lo consume.

¡Que hablen del esplendor de tu reino!

¡Que hablen de tus hechos poderosos!

¡Que se haga saber a los hombres tu poder

y el gran esplendor de tu reino!

Tu reino es un reino eterno,

tu dominio es por todos los siglos.

Por eso, hermanos, ya que Dios los ha llamado y escogido, procuren que esto arraigue en ustedes, pues haciéndolo así nunca caerán. De ese modo se les abrirán de par en par las puertas del reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

y me librará de todo mal, y me salvará llevándome a su reino celestial. ¡Gloria a él para siempre! Amén.

Riqueza en el cielo

»No tengan miedo, ovejas mías; ustedes son pocos, pero el Padre, en su bondad, ha decidido darles el reino.

Pues tengan por cierto que quien comete inmoralidades sexuales, o hace cosas impuras, o se deja llevar por la avaricia (que es una especie de idolatría), no puede tener parte en el reino de Cristo y de Dios.

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