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Reino dos céus

Por Bíblia Online –

O Reino dos Céus é comparado por Jesus a tesouros, sementes e redes. Através de parábolas, Ele revelou os mistérios de um Reino que já está entre nós, mas que se consumará na eternidade.

O valor incomparável do Reino

O Reino dos Céus é como um tesouro escondido ou uma pérola de grande valor. Quem o encontra, vende tudo para possuí-lo.

44 También, el Reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.45 También el Reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;46 que hallando una preciosa perla, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

31 Otra parábola les propuso, diciendo: El Reino de los cielos es semejante a un grano de mostaza, que tomándolo un hombre lo sembró en su campo;32 el cual a la verdad es la más pequeña de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

33 Otra parábola les dijo: El Reino de los cielos es semejante a la levadura que tomándola la mujer, la esconde en tres medidas de harina, hasta que todo se leude.

Parábolas do Reino

Jesus ensinou sobre o Reino mediante parábolas que revelam seu crescimento, seu juízo e a separação final entre justos e injustos.

24 Otra parábola les propuso, diciendo: El Reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo;25 mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.26 Y cuando salió en hierba e hizo fruto, entonces apareció también la cizaña.27 Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?28 Y él les dijo: El hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos?29 Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo.30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.

36 Entonces, despedida la multitud, Jesús se vino a casa; y llegándose a él sus discípulos, le dijeron: Decláranos la parábola de la cizaña del campo.37 Y respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo del hombre;38 y el campo es el mundo; y la buena simiente son los hijos del Reino, y la cizaña son los hijos del malo;39 y el enemigo que la sembró, es el diablo; y la siega es el fin del siglo, y los segadores son los ángeles.40 De manera que como es cogida la cizaña, y quemada al fuego, así será en el fin de este siglo.41 Enviará el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su Reino todos los estorbos, y a los que hacen iniquidad,42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

47 También el Reino de los cielos es semejante a la red, que echada en el mar, coge de toda suerte de peces ;48 la cual estando llena, la sacaron a la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.49 Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos,50 Y los echarán en el horno de fuego. Allí será el lloro y el crujir de dientes.

Quem herda o Reino

Os humildes, os pobres de espírito e as crianças são herdeiros do Reino. Mas é difícil para os ricos entrarem nele.

3 Bienaventurados los pobres en espíritu; porque de ellos es el Reino de los cielos.4 Bienaventurados los que lloran (enlutados) , porque ellos recibirán consolación.5 Bienaventurados los mansos; porque ellos recibirán la tierra por heredad.6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia (o rectitud) , porque ellos serán saciados.7 Bienaventurados los misericordiosos; porque ellos alcanzarán misericordia.8 Bienaventurados los de limpio corazón; porque ellos verán a Dios.9 Bienaventurados los pacificadores; porque ellos serán llamados hijos de Dios.10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia (o rectitud) , porque de ellos es el Reino de los cielos.11 Bienaventurados sois cuando os vituperen y os persigan, y se dijere toda clase de mal de vosotros por mi causa, mintiendo.12 Gozaos y alegraos; porque vuestro galardón es grande en los cielos; que así persiguieron a los profetas que estuvieron antes de vosotros.

1 En aquel tiempo se llegaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el Reino de los cielos?2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,3 Y dijo: De cierto os digo, que si no os convirtáis, y fuereis como niños, no entraréis en el Reino de los cielos.4 Así que, cualquiera que se abajare como este niño, éste es el mayor en el Reino de los cielos.

14 Y Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis de venir a mí; porque de los tales es el Reino de los cielos.

23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que el rico difícilmente entrará en el Reino de los cielos.24 Pero os digo, que más liviano trabajo es pasar un cable por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el Reino de Dios.25 Mas sus discípulos, oyendo estas cosas, se espantaron en gran manera, diciendo: ¿Quién pues podrá ser salvo?26 Mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.

5 Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe, y herederos del Reino que prometió a los que le aman?

18 Y tomarán el Reino del Santo Altísimo, y poseerán el Reino hasta el siglo, y hasta el siglo de los siglos.

Buscar o Reino acima de tudo

Jesus ensinou que devemos buscar primeiro o Reino e sua justiça. Nem todo que diz 'Senhor, Senhor' entrará — só quem faz a vontade do Pai.

21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el Reino de los cielos, sino el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

19 De manera que cualquiera que desatare uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el Reino de los cielos; mas cualquiera que los hiciere y los enseñare, éste será llamado grande en el Reino de los cielos.20 Porque os digo, que si vuestra justicia (rectitud) no fuere mayor que la de los escribas y de los fariseos, no entraréis en el Reino de los cielos.

9 Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre.10 Venga tu Reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

1 Y en aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,2 y diciendo: Arrepentíos, que el Reino de los cielos se acerca.

17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, que el Reino de los cielos se ha acercado.

7 Y yendo, predicad, diciendo: El Reino de los cielos ha llegado.

11 Mas yo os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, e Isaac, y Jacob, en el Reino de los cielos;

11 De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujer otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es más pequeño en el Reino de los cielos, mayor es que él.12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, al Reino de los cielos se da vida; y los valientes lo arrebatan.

A herança eterna

O Reino dos Céus é inabalável e eterno. Deus nos chama a fazer firme a nossa vocação e eleição para entrar nesse Reino.

28 Así que, tomando el Reino inmóvil, retengamos la gracia por la cual sirvamos a Dios, agradándole con temor y reverencia.29 Porque nuestro Dios es fuego consumidor.

11 Caf La gloria de tu reino digan, y hablen de tu fortaleza;12 Lámed para notificar a los hijos de Adán sus valentías, y la gloria de la magnificencia de su reino.13 Mem Tu reino es reino de todos los siglos, y tu señorío en todas generaciones.

10 Por lo cual, hermanos, procurad tanto más de hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.11 Porque de esta manera os será abundantemente administrada la entrada en el Reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesús, el Cristo.

18 Y el Señor me librará de toda obra mala, y me salvará para su Reino celestial, al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.

32 No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el Reino.

5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que también es servidor de ídolos, tiene herencia en el Reino del Cristo, y de Dios.

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