Separação
A separação traz dor profunda, mas a Bíblia nos consola com a promessa de que Deus nunca nos abandona. Seja na perda, na distância ou no luto, Ele é nosso refúgio.
Deus está presente na dor
O Senhor está perto dos quebrantados de coração e promete nunca nos deixar órfãos. Na separação, Ele é nosso consolo mais íntimo.
18 Tsade Cercano está el SEÑOR a los quebrantados de corazón; y a los molidos de espíritu salvará.
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno ; porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me confortarán.
3 El que sana a los quebrantados de corazón, y el que liga sus heridas.
18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.
10 Porque mi padre y mi madre me dejaron, y el SEÑOR me recogió.
Esperança e conforto
A separação não é o fim. Deus transforma a dor em esperança, e o sofrimento presente produz uma glória eterna que supera toda aflição.
13 Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen. Que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
18 Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada.
4 el que nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
36 porque la paciencia os es necesaria, para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
7 para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro (el cual perece, mas sin embargo es probado con fuego), sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesús, el Cristo, fuere manifestado;
Amor que persevera
O amor verdadeiro é mais forte que a separação. A fé nos sustenta e nos dá a certeza de que o reencontro virá.
7 Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre toda la hacienda de su casa por este amor, de cierto lo menospreciarán.
49 y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye el SEÑOR entre mí y entre ti, cuando nos esconderemos el uno del otro.
27 Por este niño oraba, y el SEÑOR me dio lo que le pedí.28 Yo, pues , le vuelvo también al SEÑOR; todos los días que viviere, será del SEÑOR. Y adoró allí al SEÑOR.
7 Pero las cosas que para mí eran ganancias, las he apreciado pérdidas por Cristo.8 Y ciertamente, aun aprecio todas las cosas como pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, para ganar a Cristo,