11 Sin embargo, en la vida cristiana, ni el hombre existe sin la mujer, ni la mujer sin el hombre. 12 Pues aunque es verdad que la mujer fue formada del hombre, también es cierto que el hombre nace de la mujer; y todo tiene su origen en Dios.11.11-12 Cf. Gl 3.28. Aquí, reconociendo la reciprocidad entre los sexos, Pablo aclara lo dicho en 11.8-9.
Publicidade