3 Por eso, ahora quiero que sepan que nadie puede decir: «¡Maldito sea Jesús!»,12.3 ¡Maldito sea Jesús!: probablemente una expresión usada por algunos que declaraban así su rechazo de Jesús y del mensaje cristiano. si está hablando por el poder del Espíritu de Dios. Y tampoco puede decir nadie: «¡Jesús es Señor!», si no está hablando por el poder del Espíritu Santo.12.3 ¡Jesús es Señor! era una profesión de fe (véase Jn 20.28 n.); quienes de verdad hacen esta afirmación tienen el Espíritu Santo, tengan o no los dones especiales que más adelante se mencionan. Cf. 1 Jn 4.2-3.
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