12 En cuanto a los demás, les digo, como cosa mía y no del Señor,7.12 No del Señor: Pablo se refiere al problema de los matrimonios mixtos, que resultaban de la conversión a la fe cristiana de una persona ya casada; esta nueva situación requería una solución especial, no especificada en las enseñanzas de Jesús (véase 7.10-11 n.). que si la mujer de algún hermano no es creyente pero está de acuerdo en seguir viviendo con él, el hermano no debe divorciarse de ella. 13 Y si una mujer creyente está casada con un hombre no creyente que está de acuerdo en seguir viviendo con ella, no deberá divorciarse de él. 14 Pues el esposo no creyente queda santificado por su unión con una mujer creyente; y la mujer no creyente queda santificada por su unión con un esposo creyente. De otra manera, los hijos de ustedes serían impuros; pero, de hecho, pertenecen al pueblo santo.7.14 Aun en estos casos, la unión matrimonial es sagrada, y los hijos nacidos de ella forman parte del pueblo santo; por consiguiente, tanto el esposo o esposa no creyente como los hijos reciben ciertos beneficios de su relación con la comunidad cristiana.
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