1 Miren cuánto nos ama Dios el Padre, que se nos puede llamar hijos de Dios,3.1 Jn 1.12-13; cf. Gl 4.5-7. y lo somos. Por eso, los que son del mundo no nos conocen, pues no han conocido a Dios.Jn 16.3;17.25.2 Queridos hermanos, ya somos hijos de Dios. Y aunque no se ve todavía lo que seremos después, sabemos que cuando Jesucristo aparezca seremos como él, porque lo veremos tal como es.3.2 Cf. Col 3.4.