6 Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los enaltezca a su debido tiempo.5.6 Cf. Mt 23.12; Lc 14.11; 18.14; Stg 4.10.7 Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes.5.7 Sal 55.22 (23); cf. Mt 6.25-34.