11 Finalmente le preguntó:
—¿No tienes más hijos?
—Falta el más pequeño, que es el que cuida el rebaño —respondió Jesé.
—Manda a buscarlo —dijo Samuel—, porque no comenzaremos la ceremonia hasta que él llegue.
12 Jesé lo mandó llamar. Y el chico era de piel sonrosada, agradable y bien parecido.16.12 Bien parecido: Véase 1 S 9.2 n.
Entonces el Señor dijo a Samuel:
—Este es. Así que levántate y conságralo como rey.
13 En seguida Samuel tomó el recipiente con aceite, y en presencia de sus hermanos consagró como rey al joven, que se llamaba David. A partir de aquel momento, el espíritu del Señor se apoderó de él.16.13 El espíritu del Señor se apoderó de él: En 1 S 10.6,10 se dice lo mismo de Saúl. La expresión a partir de aquel momento indica que el espíritu del Señor estaba presente en David de forma permanente. Después Samuel se despidió y se fue a Ramá.