9 Y quiero que las mujeres se vistan decentemente, que se adornen con modestia y sencillez, no con peinados exagerados, ni con oro, perlas o vestidos costosos.2.9-10 Cf. 1 P 3.3-4. Por la conexión con el v. 8, parece que aquí y en 2.11-12 se refiere especialmente al vestido y conducta de las mujeres en las celebraciones del culto, teniendo en cuenta las normas de comportamiento decoroso en la sociedad de la época. Véase Tit 2.5 nota.