8 Además, queridos hermanos, no olviden que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.Sal 90.4.9 No es que el Señor se tarde en cumplir su promesa, como algunos suponen, sino que tiene paciencia con ustedes, pues no quiere que nadie muera, sino que todos se vuelvan a Dios.3.9 Ez 18.23; 33.11; Sab 1.13; 11.23; 12.8-10; 1 Ti 2.4.
10 Pero el día del Señor3.10 Día del Señor: el día del juicio. Véanse referencias en Heb 10.25 n. vendrá como un ladrón.3.10 Como un ladrón: Mt 24.43; 1 Ts 5.2,4; Ap 16.15. Entonces los cielos se desharán con un ruido espantoso, los elementos serán destruidos por el fuego, y la tierra, con todo lo que hay en ella, quedará sometida al juicio de Dios.3.10 V. 7; Is 34.4; Ap 6.13-14. Quedará sometida al juicio de Dios: traducción probable; Lit. será encontrada (o puesta al descubierto). Algunos mss. dicen será quemada.
11 Puesto que todo va a ser destruido de esa manera, ¡con cuánta santidad y devoción deben vivir ustedes! 12 Esperen la llegada del día de Dios, y hagan lo posible por apresurarla. Ese día los cielos serán destruidos por el fuego, y los elementos se derretirán entre las llamas; 13 pero nosotros esperamos el cielo nuevo y la tierra nueva que Dios ha prometido, en los cuales todo será justo y bueno.Is 65.17;66.22;Ap 21.1,27.