8 Mas, oh amados, no ignoréis esta una cosa: que 3.8 Sal. 90.4.un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día.
9 3.9 He. 10.37. El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que 3.9 ver. 15es paciente para con nosotros, 3.9 Ap. 2.21.no queriendo que ninguno perezca, 3.9 Ro. 2.4. 1 Ti. 2.4.sino que todos procedan al arrepentimiento.
10 Mas 3.10 ver. 12el día del Señor vendrá como 3.10 Mt. 24.43.ladrón en la noche; en el cual los 3.10 Mt. 24.35. Mr. 13.31. Ap. 21.1.cielos pasarán con grande estruendo, y 3.10 ver. 12los elementos ardiendo serán deshechos, y 3.10 ver. 7. Mi. 1.4.la tierra y las obras que en ella están serán quemadas.
11 Pues como todas estas cosas han de ser deshechas, 3.11 1 P. 1.15.¿qué tales conviene que vosotros seáis 3.11 Ga. 1.13.en santas y pías conversaciones,
12 3.12 Jud. 21. Esperando y apresurándoos para la venida del 3.12 ver. 10día de Dios, en el cual los cielos siendo encendidos serán deshechos, y los elementos siendo abrasados, se fundirán?
13 Bien que 3.13 Is. 65.17 y 66.22. Ap. 21.1.esperamos cielos nuevos y tierra nueva, según sus promesas, 3.13 Ap. 21.27.en los cuales mora la justicia.