No avergonzarse del evangelio
6 Por eso te recomiendo que avives el fuego del don que Dios te dio cuando te impuse las manos.1.6 Sobre la imposición de las manos, véase 1 Ti 4.14 n.
6 Por eso te recomiendo que avives el fuego del don que Dios te dio cuando te impuse las manos.1.6 Sobre la imposición de las manos, véase 1 Ti 4.14 n.