1 Escuchen esto, vacas de Basán,4.1 Vacas de Basán: expresión despectiva y llena de sarcasmo, que compara a las damas de Samaria con el ganado engordado en Basán, una fértil región al nordeste del Lago de Galilea, famosa por la calidad de sus rebaños. Véanse Dt 3.1 n.; Sal 22.12(13) n. e Índice de mapas.
damas de Samaria,
que oprimen a los pobres
y maltratan a los necesitados,
que ordenan a sus maridos
traerles vino para beber.
2 Dios el Señor juró por su santidad:
«Vienen días en que a ustedes
se las llevarán con ganchos,
y sus hijos serán enganchados con anzuelos.
3 Tendrán que salir por las brechas, en fila,
y las echarán al monte Hermón.»4.3 Al monte Hermón: traducción probable. Heb. a Harmón. Véase Dt 3.8 n.
El Señor lo afirma.
Una exhortación irónica
4 «Vayan a Betel,4.4 Betel: Véase Am 3.14 nota. y a Guilgal;4.4 Guilgal: nombre de un célebre santuario de la época de Josué (véase Jos 4.19 nota) y quizá también de otro situado al norte de Betel (cf. 2 R 2.1; Os 4.15; Am 5.5).
¡pequen, aumenten sus rebeliones!
Lleven sus sacrificios por la mañana
y sus diezmos cada tercer día.
5 Quemen panes sin levadura en ofrenda de gratitud,
y anuncien por todas partes sus ofrendas voluntarias,
ya que eso es lo que a ustedes les encanta.»
El Señor lo afirma.4.4-5 Con esta «exhortación» llena de ironía, Amós condena las prácticas religiosas tal como se llevaban a cabo en los santuarios israelitas (cf. Am 5.21-23). Según él, el verdadero culto a Dios no se desarrolla al margen de la vida cotidiana, sino que debe estar ligado a la práctica de la justicia y a la formación de una comunidad fraternal. Si se reduce a un conjunto de ritos y de ceremonias exteriores, se convierte en una verdadera afrenta a Dios y es un pecado más que se añade a los ya cometidos. Véase Sal 40.6(7) nota.
A pesar del castigo, Israel no aprende#4.6-13 Los vv. 6-11 son cinco estrofas, cada una de las cuales se cierra con la misma fórmula. En ellas se pone de relieve la falta de respuesta del pueblo a las «señales» que el Señor le envía para llamarlo al arrepentimiento. Siguen a estas estrofas las palabras admonitorias que anuncian el encuentro inminente de Israel con el Señor, Creador y Juez soberano del universo.
6 «Yo hice que ustedes pasaran hambre
en todas sus ciudades;
yo hice que les faltara comida
en todos sus poblados,
¡pero ustedes no se volvieron a mí!»
El Señor lo afirma.
7 «También hice que les faltara la lluvia
durante tres meses antes de la cosecha.
En una ciudad hice llover y en otra no;
en un campo llovió y otro se secó por falta de agua;
8 de ciudad en ciudad iba la gente en busca de agua,
y no encontraban bastante para calmar su sed,
¡pero ustedes no se volvieron a mí!»
El Señor lo afirma.
9 «Los azoté con vientos calurosos y con plagas,
hice que se marchitaran sus huertos y sus viñedos,
la langosta se comió sus higueras y sus olivos,
¡pero ustedes no se volvieron a mí!»4.9 Dt 28.38; Jl 1.4-6; 2.4-9.
El Señor lo afirma.
10 «Les mandé una plaga como las que mandé sobre Egipto;4.10 Ex 9.1-6; 12.29; Dt 28.27,60.
hice que sus jóvenes murieran en los campos de batalla
y dejé que el enemigo se adueñara de sus caballos;
les hice oler la peste de los muertos en los campamentos,
¡pero ustedes no se volvieron a mí!»
El Señor lo afirma.
11 «Los destruí con una catástrofe
como la que mandé sobre Sodoma y Gomorra;Gn 19.24.
parecían una brasa sacada del fuego,
¡pero ustedes no se volvieron a mí!»
El Señor lo afirma.
12 «Por eso, Israel, voy a hacer lo mismo contigo;
y porque voy a hacerlo,
¡prepárate para encontrarte con tu Dios!»
13 El Señor, el que forma las montañas y crea el viento,
el que da a conocer sus planes al hombre,
el que convierte la luz en oscuridad,
el que recorre las regiones más altas de la tierra,
el Señor, el Dios todopoderoso: ese es su nombre.4.13 Compárese este breve himno al Dios creador con Am 5.8-9; 9.5-6. Todos estos pasajes están construidos de acuerdo con un mismo esquema y terminan con una referencia al nombre del Señor. Véase Sal 8.1(2) nota.