24 Pero que fluya como agua la justicia,
y la honradez como un manantial inagotable.5.21-24 Una vez más, y en lenguaje particularmente duro, Amós condena las ceremonias y fiestas religiosas que los israelitas celebraban con tanto celo y ostentación. Todas esas prácticas carecen de valor si aquellos que las realizan se olvidan de lo más importante: la justicia y la honradez en las relaciones con el prójimo (v. 24). Véase Am 4.4-5 n. Cf. también 1 S 15.22; Pr 21.3; Jer 7.22-23; Os 6.6; Miq 6.6-8.